El departamento de Física Aplicada trabaja con técnicas láser y usa materiales que inicialmente solo utilizaba la NASA por su capacidad para soportar altas temperaturas

La Universidad de Vigo crea materiales similares al hueso

Pio González, a la izquierda, durante el Congreso de la Sociedad Gallega de Cirugía Ortopédica.
Los avances conseguidos en biomateriales y en la regeneración del hueso en las universidades de Vigo y Santiago centraron la primera mesa redonda del XXV Congreso de la Sociedad Gallega de Cirugía Ortopédica y Traumatología, que reúne a más de 200 profesionales en Santiago.
En el caso de la Universidad de Vigo, el catedrático de Física Aplicada Pío González expuso el trabajo de su departamento con biomateriales, donde es pionero en España y donde desarrolla dos líneas de investigación: la mejora de las prótesis actuales y la orientada a la medicina regenerativa.

Una de las herramientas de la medicina regenerativa es la ingeniería de tejidos. 'El futuro pasa por que a partir de un material poroso se pueda fabricar un hueso en el laboratorio a través de células madre del paciente. Este hueso sería el que posteriormente se implantaría en el paciente', explica Pío González, cuyo departamento ha conseguido fabricar materiales bioinspirados 'a través de materiales naturales que ya tienen una estructura porosa como son algas, plantas marinas o maderas se transforman en materiales cerámicos'. Posteriormente, los biológos son los encargados de incorporar a este material las células óseas. 'Se han realizado pruebas con conejos y se ha demostrado que funciona, porque el hueso crece internamente. La razón es que la microestructura del material cerámico es similar al hueso y las células lo reconocen como propio', añade.

Tambien trabajan en la mejora de las prótesis actuales para que su recubrimiento sea parecido a la composición del hueso y para ello utilizan técnicas láser.

Estos materiales los usaba la NASA como pantalla térmica en los transbordadores espaciales, por su capacidad para soportar altas temperaturas. La Universidad de Vigo, junto con la de Sevilla, vieron la posibilidad de utilizar esos materiales en otras aplicaciones.

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