Atlántico

MARCIO BORGES

“El sector de la medicina es conservador y receloso ante la Inteligencia Artificial”

Marcio Borges.
Marcio Borges.
“El sector de la medicina es conservador y receloso ante la Inteligencia Artificial”

 Marcio Borges (Brasil, 1967) es el coordinador de la Unidad Multidisciplinar de Servicio de Medicina Intensiva (Sepsis) del hospital Sann Llatzer, en Palma de Mallorca. El Sepsis reúne a 26 sociedades científicas y en 2015 fue la primera unidad de estas características en Europa. En Vigo analizó las aplicaciones que en la medicina puede tener la Inteligencia Artificial (IA). 

¿Cómo se recibe a la Inteligencia  Artificial el sector médico?
Es un poco paradigmático. Por una parte es el área de conocimiento donde menos se está aplicando porque tanto médicos como pacientes tienen cierto rechazo. Es un sector muy conservador y receloso con la Inteligencia Artificial, pero está demostrando que esta puede ser más efectiva. Hay que adaptarse al nuevo cambio.
¿Ya hay experiencias en este sentido?
En Escocia se aplica en algunas áreas y en China, los pacientes entran en ‘cajas’ para explicar sus síntomas y recibir el diagnóstico. Está demostrado que estos son un 80% más exactos que el que puede dar un médico generalista. Una persona al entrar en un hospital se enfrenta al 50% de posibilidades de que se cometa un fallo en su tratamiento. Los avances en la lucha contra el cáncer vienen de la mano de la Inteligencia Artificial. La máquina tiene toda la información oncológica, un médico necesitaría leer 400 informes al día para estar a la altura. 
¿Cómo afectará al aspecto más humano del trato con el paciente?
La falta de tiempo con el paciente ha ido detrimento de esta relación. La tecnología puede ahorrar tiempo  en otras cosas. La masificación, la mala gestión y la duplicidad empeoran el trato al paciente. En parte el uso de humanoides busca favorecer la comunicación con la máquina.
¿Cómo va a afectar la IA  a nivel profesional?
Tendremos que trabajar con otros especialistas, matemáticos o filósofos, es importante marcar los límites éticos. En EEUU los hospitales privados van a estar gestionados por IA, para rechazar a los pacientes con posibilidad de enfermar. Es muy peligroso. Las facultades tendrán que adaptarse a los nuevos métodos.