Directora del documental 'Febrero, el miedo de los galgos'

'recojo el drama de los 50.000 galgos que son abandonados todos los años'

Irene Blánquez, directora del documental,  con 'Perla'.
En España todos los años se abandonan más de 50.000 galgos una vez que finaliza la temporada de caza. La directora catalana Irene Blánquez ha recogido en su documental 'Febrero, el miedo de los galgos', la tragedia que esconde una práctica extendida entre los aficionados a la caza de liebre.
Un trabajo de investigación que se estrena mañana en Vigo en el auditorio del García Barbón y que pretende ser 'la voz de los galgos sin incluir imágenes explícitas de maltrato. Se trata de que se sepa lo que sucede con esta práctica que es insostenible por el sufrimiento que origina'.

¿Cómo surge la idea de hacer un documental sobre los galgos?

La idea nació hace más de dos años, cuando leí un artículo sobre la labor de rescate de la ONG Sos galgos en una revista cultural. Me impresionaron mucho las declaraciones de Anna Clements, directora y fundadora de dicha ONG. Desconocía por un lado, la terrible situación de maltrato y abandono que sufren nuestros galgos acentuada al terminar la temporada de caza en febrero, y también desconocía la práctica de la caza de la liebre en sí usando galgos. Además hacía poco había adoptado a un mestizo de la perrera de Barcelona, esa experiencia fue tan transformadora que quise que mi primer documental diera voz y dignificara a los perros.

¿Cuál es el objetivo que persigue con este trabajo?

Por encima de todo, la intención inicial es mostrar que los galgos son animales que sufren, que sienten, que quieren conectar con el hombre y que por encima de todo merecen dejar de ser 'objetos de usar y tirar' para los cazadores. He querido hacer patentes las dos caras que envuelven el mundo del galgo, como son entrenados atados a vehículos de motor, como practican la caza y como son abandonados a los tres, cuatro años de edad, sin remordimiento alguno por sus propietarios. También he querido mostrar como los más afortunados, son rescatados, curados, socializados y dados en adopción a familias maravillosas que los van a querer hasta el final de sus días. Pero no me he centrado en criticar al colectivo galguero, ni a mitificar a las ONGs, he querido estar en el mismo lugar que los galgos, mostrar su mirada, sus miedos, sus alegrías...He querido, dentro de mis posibilidades éticas dejar que la gente saque sus propias conclusiones, sin imágenes explícitas de maltrato, sin hacer sufrir demasiado al espectador. Tan sólo deseo que se sepa la dimensión de la tragedia de los galgos, no es un mito, ni leyendas negras, es una realidad que sí debe importar a la sociedad. El tono del documental es emocional y he querido darle voz a los galgos.

- ¿Es una documental sólo para animalistas?

Está dirigido a todos los públicos y también a niños porque no hay escenas explícitas de maltrato. El tema central es el abandono masivo de galgos. Evidentemente los animalistas, que ya conocen la situación, ven en este documental una herramienta divulgativa para cambiar las cosas, por ejemplo para cambiar la imagen que tenemos del galgo como animal de caza a animal de compañía. El documental es una ventana directa para conocer la situación actual de los galgos, y una invitación a ayudarlos.

- ¿El público conoce el maltrato y el extermino al que son sometidos estos perros?

Creo que no se imagen el número atroz de muertes que esta raza sufre sobre todo al terminar la temporada. Cuando un galgo deja de ser útil, deja de ser potente al correr, es abandonado o asesinado metódicamente. Los motivos son varios, la edad, al llegar a los 4 años empiezan a perder potencia, lesiones médicas mal atendidas, a veces el perro se 'ensucia' es decir, ya no corre en linea recta detrás de la liebre. Estos son los motivos básicos de su abandono o su muerte. Creo que la sociedad en general no sabe que la práctica de la caza de la liebre conlleva tanto sufrimiento a estos animales. Se estima que 50.000 son desechados cada año en España. Creo que la gente desconoce la impunidad con la que se cría, maltrata y abandona al galgo español. Se trata de una práctica insostenible.

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