Seguridad en la costa

Policías de Vigo para ‘patrullar’ el mar

Un momento de los ejercicios prácticos que realizaron ayer los agentes en la playa de O Vao.
photo_camera Un momento de los ejercicios prácticos que realizaron ayer los agentes en la playa de O Vao.
La Comisaría se convierte en epicentro de España en formación en rescates en agua. Agentes de Vilagarcía, Marín y la Policía Local se sumaron a los ejercicios en O Vao.

Hace doce años,  tres policías nacionales morían  intentando salvar la vida a un joven en  la playa de A Coruña. Se tiraron al mar, en condiciones muy adversas, y sin más medios que sus propios cuerpos. La tragedia del Orzán  fue un punto y aparte. Desde entonces, todos los vehículos patrulla incluyen un kit de salvamento con el que poder hacer frente a situaciones  de riesgo en lugares de costa.

En Vigo, la Comisaría se ha convertido en epicentro de España en formación para los agentes, al menos este año es la única que puso en marcha un curso para  policías, el quinto que realiza desde hace siete años, contando con el parón de la pandemia, y en el que se han instruido ya cerca de 150 profesionales,  porque de poco sirve contar con medios si no se sabe utilizarlos. “Intentamos preparar a la brigada de Seguridad Ciudada cuyos agentes son los primeros en llegar a una emergencia, pero hay policías de otras unidades, son cursos que tienen mucha demanda”, explica la inspectora Ruth Martín, delegada de formación de la Comisaría.

 

 

Durante toda la semana, una treintena de agentes, tanto de Vigo, como de las comisarías de Vilagarcía y Marín, así como de Policía Local, recibieron un intenso entrenamiento y aprendizaje  de todas las técnicas para poder intervenir en el agua, en un curso que finalizó ayer con los ejercicios prácticos en la playa de O Vao. Allí, con la colaboración de Protección Civil de Vigo y Redondela, y de la Federación Gallega de Salvamento y Rescate  de A Coruña, los participantes actuaron  en las situaciones más comunes y también las más arriesgadas a las que pueden enfrentarse.

“La seguridad ciudadana es competencia de la Policía Nacional por demarcación territorial e incluye la línea del mar”, señala Luis Rial, jefe de grupo de Atención al Ciudadano y del Cimacc 091. Incide en que “Vigo es una ciudad que finaliza en el mar y donde se encuentran las zonas de ocio como Bouzas, Areal, Teis o la ETEA, en las que se siguen concentrando personas fuera del horario de verano y, por tanto, sigue habiendo incidencias”.

De hecho, en estos años, los policías nacionales ya han realizado rescates por caídas al agua y, “la experiencia nos dice que tenemos que estar preparados porque si no también ponemos en riesgo nuestras vidas”, señala Rial. 

 

 

El curso cuenta con una formación teórica de primeros auxilios en el que los agentes aprenden las técnicas de manejo y reanimación, después el escenario es la piscina. Allí, se imparten unas nociones básicas de natación, desde cómo entrar en el agua, a cómo  coger a la víctima, “no es lo mismo que la persona a rescatar esté consciente o inconsciente”, incide el jefe de grupo de Atención al Ciudadano. “Si está consciente, estará desesperada e intentará agarrarse al agente con fuerza, si este no conoce las técnicas puede ahogarse”, añade, mientras señala que también se enseñan los métodos de arrastre y cómo salir del agua, “algo muy complicado y que se realiza en binomios, porque en las patrullas siempre van dos agentes”.

El último paso es la playa. Allí es donde se mide la resistencia de los policías y sus posibilidades de forma progresiva, primero sin ningún elemento de rescate, después con el marpa (flotador),  a continuación con chaleco y líneas de vida (cuerdas de sujeción) y por último con embarcaciones y motos de agua.

Los agentes pusieron en práctica la formación.
Los agentes pusieron en práctica la formación.

Capacitados para actuar entre cero y 250 metros

Los elementos que lleva incorporado el kit (marpas, línea de vida y chaleco, y las técnicas aprendidas capacitan a la Policía para rescate entre cero y 250 metros de la costa. Así lo aseguran los responsables del curso, que en Vigo se hace a nivel provincial y que entra dentro del plan de formación del Cuerpo Nacional de Policía.  Los ejercicios llevados a cabo a pie de playa confirmaron el gran esfuerzo físico que requiere arrastrar a una persona por el agua hasta la orilla y que este tipo de situaciones no son tan extraordinarias en una ciudad como la viguesa, y que se producen también fuera de la época de verano, donde se intensifican los mecanismos de seguridad en el mar.  El objetivo final: mantener el tiempo de respuesta entre tres o cinco minutos  ante una emergencia, también en el mar.

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