En días se cerraron 17 locales de ocio nocturno, algunos de ellos ‘after hours’ y reincidentes

La Policía Local cierra 5 bares en Churruca y en Beiramar por incumplir los horarios

La Policía Local desalojó a todas las personas que se encontraban en los locales abiertos fuera de hora.
Si el fin de semana del pasado día 19 de diciembre la Policía local había desalojado y ordenado el cierre de diez locales de ocio nocturno por incumplir el horario de cierre, este fin de semana se saldó con otros siete locales cerrados por este mismo motivo en Churruca, Beiramar y Alfonso XIII. Algunos de los cierres se hicieron a las siete de la mañana en ‘after hours’.
La Policía Local de Vigo intervino durante la noche del sábado pasado en cinco locales de ocio de la ciudad, porque incumplían los horarios de cierre en las zonas de Churruca y de Beiramar, en un día en el que el lleno era total debido a las vacaciones navideñas. Miles de jóvenes se vieron sorprendidos por la fuerte presencia policial. Hasta seis coches patrulla de la Policía Local estaban aparcados en Urzaiz entre Cervantes y Gran Vía, cuatro policías locales custodiaban la entrada de un bar situado entre Cervantes y Churruca al que habían dado orden de cierre y decenas de conductores se vieron sorprendidos por la avalancha de gente que se vio obligada a abandonar los locales y que invadieron hasta la calzada. Durante el control nocturno del sábado la Policía obligó a cerrar a cuatro locales de la zona de Churruca, porque eran más de las cuatro y media de la madrugada, hora tope que marca la normativa. Posteriormente, en el turno de mañana, los agentes se desplazaron de nuevo a Churruca para volver a denunciar el incumplimiento de uno de esos locales de ocio que ya se había cerrado durante la noche y que estaba dejando entrar a la gente por un callejón. En ese mismo control, entre las siete y las nueve de la mañana, se cerró otro local en Beiramar también por el incumplimiento del horario. Otra de las medidas adoptadas el sábado por la Policía Local fue la de cerciorarse de que no se estaba celebrando botellón en Joaquín Loriga ni en O Berbés. No fueron los únicos cierres de locales del fin de semana, puesto que el viernes por la noche se establecieron otros dos controles nocturnos, que se saldaron con el desalojo y cierre de dos ‘after hours’ en la zona de Alfonso XIII. La medida se adoptó en el dispositivo montado por la Policía Local entre las siete y media y las nueve y media de la mañana. Ya el anterior fin de semana, el 19 y 20 de diciembre, se habían cerrado diez locales por este motivo en Lepanto, Beiramar, Samil, Gran Vía y Venezuela.

Los vecinos aplauden la medida, pero recuerdan que llevan años denunciando

El presidente de la Asociación Viguesa contra el Ruido, Javier Quintana, aseguró ayer que los locales de ocio nocturno estaban cerrando muy tarde, que incumplían los horarios y que las denuncias presentadas por los vecinos ya venían de antiguo, por lo que le parece bien que el Concello tome medidas. Quintana recuerda que 33 expedientes abiertos por contaminación acústica ya caducaron por la falta de actuación municipal (hay otros 72 expedientes pendientes de ejecutar) y en su opinión se debe a que el Concello no daba la importancia que merece a la concejalía de Medio Ambiente. En este sentido, manifestó que es una buena noticia que hayan reforzado la plantilla de este departamento municipal, aunque todavía sería necesario el ‘fichaje’ de un ingeniero técnico del que carece. Por otro lado, la asociación había planteado en la última Comisión de Ruidos celebrada en el Concello de Vigo que se aplicasen medidas más restrictivas en las zonas declaradas como saturadas de ruido, por ejemplo con el cierre una hora antes de los locales de ocio. Javier Quintana explica que sigue habiendo ruido nocturno en esas calles, por lo que el Concello podría hablar con la Xunta de Galicia para llegar a un acuerdo sobre los horarios en esas zonas saturadas.

El botellón de la Estrella

Por otro lado, reclamaron una vez más la prohibición del botellón en la plaza de la Estrella y en Montero Ríos, puesto que en su opinión este fenómeno va en aumento al recibir a todas las personas que antes se concentraban en la calle Joaquín Loriga y en O Berbés, ahora prohibidas. El Concello considera que con el frío hay menos gente en el botellón, pero dijo que no descarta tomar medidas si siguen produciéndose molestias a los vecinos de estas calles.

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