El policía herido en el ‘procés’, aún espera ser víctima de terrorismo

Iván Álvarez, en un acto en la Comisaría, tras su jubilación forzosa.
photo_camera Iván Álvarez, en un acto en la Comisaría, tras su jubilación forzosa.
El vigués Iván Álvarez está en situación de jubilado forzoso tras sufrir un atentado en Barcelona que le dejó secuelas

El vigués Iván Álvarez Faginas no puede olvidar lo que sufrió durante las protestas el 18 de octubre del año 2019 en Barcelona, en uno de los momentos álgidos del “procés”, cuando la plataforma Tsunami Democratic inició acciones de terrorismo callejero tras la sentencia a los líderes independentistas encarcelados, como el asalto al aeropuerto o los enfrentamientos en la calle con las fuerzas policiales durante la jornada de reflexión de las elecciones generales de 2019. Alguien por identificar, pero del mundo indepe, le arrojó un adoquín de 15 kilos desde un edificio.

El agente recibió el golpe directo sobre su cabeza. El casco, aún más resistente que los que utilizan los pilotos de Moto GP, le salvó la vida.  Pasó semanas en la UCI y aunque se recuperó le han quedado secuelas físicas importantes, en especial en la vista. Finalmente, fue jubilado siendo muy joven porque ya no puede realizar su trabajo en el Cuerpo Nacional de Policía. En sus últimas declaraciones se lamentaba de haber sufrido el ataque y de no poder seguir consu vida normal en la Comisaría de Vigo, donde estaba destinado, en su propia ciudad.  Desde entonces, silencio a los medios. Solo se comunica indirectamente, a través de su familia y sus abogados.

Está a la espera de ser declarado víctima de terrorismo, asunto que lleva un despacho de Barcelona que dirige Javier Aranda, y que de lograr tendría un efecto político bomba y consecuencias judiciales. La amnistía que aprueba definitivamente el Gobierno con sus socios podría saltar por los aires en los tribunales españoles o europeos ante un delito muy grave. De momento, ya ha conseguido una victoria judicial, al conseguir que el Tribunal de Galicia reconozca su derecho a que se le abone la compensación económica por las vacaciones no disfrutadas por incapacidad temporal, entre el 1 de enero y el 19 de noviembre de 2020, y posterior jubilación por incapacidad permanente. Según la sentencia, el agente sufrió un traumatismo craneoencefálico en los disturbios siendo incapacitado por las lesiones.

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