Vigo

El plan contra incendios forestales del Concello implica a los propietarios

Vigo

vigo

El plan contra incendios forestales del Concello implica a los propietarios

Los incendios de 2017 llegaron incluso al centro de la ciudad y afectaron a nueve parroquias.
photo_cameraLos incendios de 2017 llegaron incluso al centro de la ciudad y afectaron a nueve parroquias.
Establece 32.500 parcelas dentro de franjas cuyos dueños deben gestionar la biomasa, el 90% en manos privadas

 “La necesidad de involucrar a la población residente es un factor clave”, señala el informe del Plan municipal de prevención y defensa contra los incendios forestales del Concello de Vigo, que acaba de aprobarse definitivamente y que busca implicar a los propietarios, la medida más importante es la obligación de mantener una franja de seguridad donde deben gestionar la biomasa.

Pero en el plan también se incluyen acciones de formación y sensibilización de los ciudadanos, por un lado para  proporcionar información que pueda llevar a un cambio en el comportamiento de las personas, de forma que respondan a los riesgos de forma activa y, por otro lado, ofrecer los conocimientos para reaccionar de forma adecuada en caso de peligro. 

Así que el Concello ha realizado un inventario para establecer esas franjas secundarias, donde se incluyen 29.800 parcelas rústicas con 1.720 hectáreas y 2.703 parcelas urbanas con 159 hectáreas. En estas zonas las personas responsables deben gestionar la biomasa vegetal en una franja de 50 metros perimetral al suelo urbano, de núcleo rural y urbanizable, así como alrededor de edificaciones, viviendas aisladas y urbanizaciones, depósitos de basura, parques e instalaciones industriales situadas a menos de 400 metros del monte. Además, en el interior del núcleo de población y en la totalidad de la franja de protección de 50 metros no podrá haber especies como pinos, acacias, eucaliptos o toxos y las copas de los árboles deberán distar como mínimo 10 metros de las edificaciones.
En el análisis de la situación de Vigo, el informe para este plan destaca la creciente presencia del interfaz urbano-forestal, lo que incrementa el riesgo frente a los incendios. 
En Vigo la oleada de incendios del mes de octubre de 2017 puso a prueba a la ciudad con un total de 93 focos casi simultáneos en distintos puntos del municipio. El plan analiza la situación advirtiendo de un aumento del número de períodos críticos de fuego como consecuencia del cambio climático, o la capacidad de propagación de los incendios por la cubierta forestal. 
El Concello de Vigo está declarado en el Pladiga como zona de alto riesgo por su información histórica y como parroquia de alta actividad incendiaria Zamáns.
El plan estima los costes en 305.000 euros para su funcionamiento fundamentalmente en vigilancia de la gestión de la biomasa y actuaciones de ejecución.
El objetivo es analizar la situación y su evolución previsible, delimitar las redes secundarias de franjas de gestión de biomasa, zonificar el territorio en función del riesgo de incendios, pero también concienciar, formar e informar sobre prácticas de riesgo ante los incendios, analizar los medios de vigilancia y establecer las actuaciones que son necesarias.
En la última década hubo tres situaciones donde los incendios forestales pusieron en riesgo la vida de las personas con resultado de pérdida de vidas humanas en 2006, 2016 y 2017. Precisamente en 2017 se puso de manifiesto que también era un problema de seguridad ciudadana al afectar a núcleos de población de Vigo y cobrarse vidas humanas.
Los incendios de 2017 llegaron incluso al centro de la ciudad y afectaron a nueve parroquias, especialmente a Coruxo, con el 40% de su territorio afectado, Valladares con el 37% y Comesaña con el 30%. En total fueron afectadas 1.119 hectáreas.
El total de parcelas incluidas en las franjas de gestión de biomasa asciende a 32.503 con una superficie de 1.880 hectáreas y las parroquias que más aportan en superficie son por este orden Cabral (15,45%), Valladares (12,49%) y Bembrive (11,5%). Otra de las características es la dispersión de los terrenos incluidos en esa red de franjas secundarias de gestión de biomasa, ya que el 49% de las parcelas tienen menos de 500 metros cuadrados y el 90% menos de 1.500. Además el 90% de las parcelas está en manos privadas, el 1% son públicas, el 0,4% es de comunidades de montes y el 8% de propietarios desconocidos. 

Cuatro nuevos puntos de agua para surtir a motobombas

El Plan municipal de prevención y defensa contra los incendios forestales del Concello de Vigo incluye algunas medidas muy concretas, como la que se refiere a incrementar los puntos de agua. El Concello dispone de 38 puntos de agua y uno de ellos permite el acceso al helicóptero contra incendios en el embalse de Zamáns. Se pretende ampliar en cuatro nuevos puntos para poder suministrar a motobombas a lo largo del anillo verde en Teis, Bembrive, Valladares y Zamáns. Los nuevos depósitos se sumarán a los existentes permitiendo la recarga en menos de 20 minutos, lo que permitirá un tiempo máximo de carga y desplazamiento de 55 minutos.
Así que el Concello se propone que antes del 30 de abril de cada año se limpiará la vegetación de zonas que rodean a los depósitos, además de revirsarlos y construir un punto de agua en la parroquia de Bando.
El plan incluye además procedimientos operativos concretos para permitir fuegos artificiales en las fiestas, también fiestas gastronómicas o incluso las hogueras de San Juan.
Por otro lado, se establece el procedimiento para controlar el cumplimiento de la gestión de biomasa en la red secundaria, que tiene varias fases. Primero en la última semana de febrero comunicaciones sobre la obligación de la limpieza antes del 31 de mayo. Después se realizará una inspección y una vez el Concello cuente con el informe podrá requerir a los titulares la limpieza de sus fincas o retirada de espacies prohibidas en el plazo de 15 días, que de no hacerlo hará el Concello. 

Comentarios