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VIGO

“Los pacientes deben llevar siempre el botiquín, les puede salvar la vida”

Luis Arenas, en su despacho del Hospital Meixoeiro.
Luis Arenas, en su despacho del Hospital Meixoeiro.
“Los pacientes deben llevar siempre el botiquín, les puede salvar la vida”
Las personas alérgicas reciben instrucciones de los especialistas del Servicio de Alergología sobre el botiquín de urgencias que deben llevar siempre encima y sobre la forma de utilizarlo en caso de picadura. Este botiquín incluye antihistamínicos que se deshacen en la boca, corticoides por vía oral y principalmente la adrenalina inyectable que les puede salvar la vida en un momento dado. Estos pacientes son estudiados en el servicio para saber qué veneno les produce la alergia y aplicar la vacuna correspondiente.
Los afectados tienen tiempo de sobra para autoadministrarse la medicación, que debe seguir un orden en función de los síntomas. “Lo que no tiene sentido es ir a trabajar a unas leiras a uno o dos kilómetros de casa y dejar atrás el botiquín, porque si les pica por el camino puede que se encuentren mal y no lleguen. Es necesario llevarlo siempre encima en una mochila o una riñonera. Uan vez adiestrados su uso está al alcance de cualquiera”, destaca el especialista.
En lo que va de año llegaron a la  consulta unos 80 pacientes, aunque algunos eran por miedo a las picaduras y otros porque sufrieron reacciones alérgicas enel pasado y no habían acudido al especialista. La alarma social que se desató  por el fallecimiento de varias personas por estas picaduras se nota en las consultas.
Por otro lado, Luis Arenas asegura que ni en Galicia ni en España  hay especies nuevas de avispas, refiriéndose al avispón gigante de Japón y el Sudeste asiático (vespa mandarinia), que es el doble de grande que la famosa velutina. 
Las especies que hay en España y en Galicia siguen siendo las mismas: dos del género vespa (la velutina, que invadió la Península Ibérica y Francia en los últimos años, y la crabro). Además, están las avispas autóctonas, más pequeñas y pertenecientes a distintos géneros. Las avispas autóctonas son igual de peligrosas ya que pueden desencadenar potencialmente la misma reacción alérgica que las invasoras. “Lo peligroso es que les pique la de la especie a la que se han vuelto alérgicos”, concluye.