Sacerdote, investigador y bloguero

'La música tuvo un papel muy importante en la conversión de varios intelectuales'

El sacerdote vigués Oscar Valado, en el Vaticano.
El interés por la música unido a la casualidad llevaron al sacerdote vigués Oscar Valado a recuperar del olvido la figura de Manuel García Morente, filósofo y pensador de la II República que se convirtió al catolicismo en el exilio y que llegó a ordenarse tras una visita a Vigo, ciudad en la que vivió durante algún tiempo.
Valado se encuentra en la actualidad en Roma, donde compagina su doctorado en Teología con estudios de música. Tiene un blog sobre música y teología.

¿Por qué eligió a Manuel García Morente para hacer su tesis doctoral?

Ha sido un encuentro providencial. Buscando una continuación del tema de mi tesis de licencia 'Música y Teología' me encontré varias referencias bibliográficas sobre el poder de la música en la conversión de grandes intelectuales. Este tema me atrajo, pero entre ellos no estaba Morente. Semanas después leí el 'Hecho extraordinario' - relato de su conversión- y descubrí un personaje apasionante que citaba como aspecto importante de su conversión diferentes obras musicales. Así empezó.

¿Qué papel jugó en la II República?

Él destacó, sobre todo, en el ámbito educativo, se puede decir que convirtió, ya como decano de Filosofía de la Universidad Central (hoy la Universidad Complutense) en el buque insignia de las universidades europeas.

¿Por qué huyó de España?

Él abogaba por una educación sin Dios, lejos de cualquier influencia y basada en virtudes tan nobles como la búsqueda continua de la verdad, el diálogo, el respeto, la justicia, la honradez. Esto le llevó a criticar en más de una ocasión la violencia con la que actuaban algunos grupos.

¿Por qué se convirtió?

Ya en París, Morente estaba sumergido en una situación de pobreza, soledad, y depresión, parecía vivir en un sinsentido. Pasaba horas reflexionando sobre el “por qué” de las cosas, el sentido de la vida. Y poco a poco se adentró en la reflexión filosófica del concepto de “providencia”. Esto lo llevo casi al suicidio. Escuchando la Sinfonía en re menor de C. Franck, la Pavana para una Infanta difunta de M. Ravel y la Infancia de Jesús de H. Berlioz. Las tres obras son muy 'peculiares' en si mismas, pero a Morente Berlioz le provocó un estado casi 'místico' que fue el inicio de su conversión.

¿Cuál fue exactamente la relación de este filósofo con Vigo?

No habló a nadie de su conversión. Siguió con su vida. Pero poco a poco iba naciendo un deseo en su interior de entregarse por completo a ese Dios que acababa de entrar en su vida. Escribió entonces al obispo de Madrid, el vigués L. Eijo Garay y este lo recibió el verano del año 37 en su casa de Vigo. En el Castro, Morente se confesó y comulgó por primera vez. Vivió de alquiler en Alfonso XII y más tarde ingresó en el seminario. Existen abundantes referencias a la ciudad en su extensa correspondencia. n

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