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VIGO

Un museo en la autovía de O Morrazo

La Xunta sacó a concurso el contrato para el estudio, la puesta en valor y la recuperación del castro de Montealegre, excavado por primera vez en 1926 y sacado a la luz con la construcción del Corredor 

A la izquierda, los restos del castro de Montealegre, tapados para su protección. A la derecha, la construcción de un túnel más ancho para reservar el yacimiento en Domaio, junto a Rande
A la izquierda, los restos del castro de Montealegre, tapados para su protección. A la derecha, la construcción de un túnel más ancho para reservar el yacimiento en Domaio, junto a Rande
Un museo en la autovía de O Morrazo

El castro de Montealegre da un paso más en su proceso de recuperación. Así, la Xunta sacó ayer a concurso los trabajos de la puesta en valor del yacimiento arqueológico, situado en Domaio, por más de 320.000 euros. Las actuaciones incluyen labores de limpieza, una nueva excavación arqueológica, así como la consolidación y restauración de las estructuras, documentación y limpieza de los petróglifos existentes,además del acondicionamiento, la señalización y la adecuación del acceso con el objetivo de favorecer un mayor conocimiento y aprovechamiento sociocultural del conjunto.
El castro de Montealegre es un bien protegido por su valor cultural, incluido en el Catálogo del patrimonio de Galicia, y situado en el lugar de la Cidá-Verdeal. En él se llevaron a cabo las primeras intervenciones en 1925-26, dirigidos por Antón Losada Diéguez, aunque los trabajos de mayor extensión y callado se desarrollaron en el marco de las obras de construcción del Corredor do Morrazo. Así, los sondajes de evaluación y la excavación arqueológica en esta área se ejecutaron en el 2004, coincidiendo con la primera fase de construcción del corredor, y en el 2016-17, en la segunda fase de construcción. Estas acciones permitieron conservar ‘in situ’ la totalidad de los restos documentados. Con todo, sólo se llevaron a cabo trabajos puntuales de conservación provisional de los restos documentados, por lo que algunas estructuras presentan problemas de estabilidad. 
Según la valoración de la Xunta, es necesaria una nueva excavación de las primeras estructuras documentadas en los años 1925 y 1926 y de su contorno inmediato. De este modo, los trabajos objeto de la licitación incluirán, entre otras actuaciones, la realización de un estudio previo de la zona en el que se revisará la documentación ya existente. También se redactará el proyecto de puesta en valor que incluirá la adecuación y señalización de accesos, así como las labores de limpieza de vegetación.
La nueva excavación tendrá que valorar el estado de conservación de las estructuras descritas por  Losada Diéguez y acondicionarán  estas áreas para preservar y garantizar la máxima protección de las estructuras, además de proporcionar avances en la visibilidad, accesibilidad y comprensión del yacemento. 
Junto a los restos castrexos, se encuentran ejemplos de arte rupestres anterior al poblado, petroglifos que también deberán ser objeto de estudio y recuperación.