Atlántico

VIGO

El mercado de O Progreso reabre sin obras el 17 de marzo

La parte municipal está ya terminada y solo faltan los últimos retoques en los puestos

El mercado de O Progreso inicia la cuenta atrás para estrenar sus nuevas instalaciones.
El mercado de O Progreso inicia la cuenta atrás para estrenar sus nuevas instalaciones.
El mercado de O Progreso reabre sin obras el 17 de marzo

Era la pregunta del millón para miles de ciudadanos y ayer obtuvo respuesta. El mercado municipal de O  Progreso reabrirá sus puertas con la reforma integral ya completamente terminada por fuera y por dentro el próximo día 17 de marzo. Así lo afirmó ayer el gerente del mercado, Raúl Fontán, en declaraciones a Radio Vigo, aunque hasta hace poco no se atrevía a dar fechas. 
La imagen del mercado en obras pasará a la historia el 17 de marzo, tras cinco años de espera de los propios vendedores, de los  clientes y vecinos de la zona.
 Fuentes municipales aseguraron ayer que la parte que corresponde al Concello de Vigo (la infraestructura) ya está terminada y que ahora está en manos de los comerciantes completar los últimos retoques.
La obra tenía que durar trece meses pero al final se prolongó varios años, al parecer porque la contrata se encontró con un edificio en peor estado de lo que se preveía. La reforma se planteó en su día porque el mercado, inaugurado en 1889, estaba en malas condiciones, con filtraciones de agua, con problemas de resistencia en el forjado y otros problemas que pedían a gritos una intervención. La solución llegó con un proyecto que lo ha renovado por completo, con fachadas acristaladas, más superficie y más servicios. Pero la cara menos amable es que hubo nueve comerciantes que renunciaron a seguir esperando o que se jubilaron desde el inicio de las obras (ahora son 43 los negocios que quedan) y  que el coste de la obra se disparó.
El mercado tiene ahora dos plantas subterráneas de aparcamiento con más de 70 plazas, una planta para el mercado de abastos en sí, otra para un supermercado y en el nivel superior un restaurante-cafetería en el que se cocinará con productos frescos del propio mercado y que acogerá actividades relacionadas con la gastronomía.
Mientras duraron las obras, el Concello humanizó las calles del entorno y ahora los comerciantes quieren otras mejoras, como una parada de autobús en la zona. n