La pequeña Italia en el puerto vigués

El capitán de fragata Andrea Dalmazzone, en el buque escuela, abierto a las visitas.
photo_camera El capitán de fragata Andrea Dalmazzone, en el buque escuela, abierto a las visitas.
El buque escuela “Stella Polare” hace escala en el muelle de O Berbés antes de participar en una regata en el Báltico

El buque escuela de la Marina italiana está amarrado en Vigo, en el muelle de O Berbés, detrás de Portocultura. La embarcación, un velero de madera de 1965, permanecerá en puerto hasta mañana y recibe visitas de 15 a 19 horas.

Su capitán de fragata, Andrea Dalmazzone, acompañado por el agregado de Defensa de la Embajada en España, el capitán de navío, Massimiliano Siragusa, recibió a AtlánticoTV para hablar de la campaña que los trajo hasta la ciudad. “Esta es una etapa que hacemos habitualmente; no es la primera vez que recalamos en Vigo, es una parada que nos gusta mucho en el desplazamiento al Atlántico Norte, en este caso al Báltico”, afirmó.

Tal y como explicó Dalmazzone, el “Stella Polare” se encuentra en una campaña de adiestramiento que les llevará a participar en la regata del circuito ‘Tall Ships’ con guardamarinas del tercer año de la academia naval de Livorno en el mar Báltico durante el verano: “Son actividades de entrenamiento para estar en el mar, es una regata específica para barcos de estas características, forma parte de la formación en vela de los alumnos”.

 

 

En los traslados normales, la tripulación del buque está integrada por quince o dieciséis personas, que se incrementan a 22 al competir en regatas. Esperan, pues, la llegada de siete cadetes, cuatro hombres y tres mujeres.

Uno de los requisitos de la travesía es aprender a convivir en un hábitat muy reducido, algo para lo que se requiere mucha disciplina. “Parte del adiestramiento es enseñar al cadete a vivir en poco espacio de forma ordenada para su vida y su futuro en las fuerzas armadas, es el sentido de la tripulación, el espíritu que se intenta dar a los alumnos, porque es el estilo de vida que tendrán y el que deberán enseñar a los demás”.

Construido en los astilleros Sangermani de Génova para la Armada italiana, tiene 21,47 metros de eslora  y 4,89 m de ancho con un calado de 3 metros, con un desplazamiento de 48 toneladas. Elaborado con materiales nobles, es un velero con armadura Marconi, donde lo más llamativo es la estructura en madera de caoba y entablado, iroko para la quilla y espejo de popa, roble para la roda de proa, teca para la cubierta. Tiene un buque hermano, “Corsaro II” . 

Su nombre “Stella Polare” hace referencia al barco comandado por el almirante Luigi di Savoia Duca degli Abruzzi primero y luego por el teniente comandante Umberto Cagni, que en 1900 llegó a sólo 380 km del Polo Norte .

Un año después de su botadura en Lavagna, participó en la edición de 1966 de la prestigiosa regata internacional Giraglia , recorriendo 243 millas en 29 horas, invicto en los veinte años siguientes. Bajo el mando del teniente Giancarlo Basile, llegó primero en la general, estableciendo el récord del recorrido.

Entre sus méritos destaca en 1968 alcanzar la primera victoria en una regata transatlántica de Hamilton (Bermudas) a Travemünde (Alemania), en la ruta al norte de las Islas Británicas. Fueron 4.000 millas en 22 días bajo el mando del CC Giancarlo Basile, contra el oceánico más exitoso de embarcaciones de la época. Al regresar a Italia, la tripulación recibió el honor de Caballeros al Mérito de la República Italiana .

En agosto volverá a recalar en aguas gallegas de vuelta a su país, aunque en esta ocasión será en el puerto de Coruña.

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