Mañas: ‘La miopía ética rechaza al frágil’

Teo Cardalda, Carlos Mañas, Carlos Blanco, Xerome Calero y el concejal Santos Héctor durante la presentación. foto: vicente.
El publicitario y creador de Solidarios Anónimos presentó ayer su libro ‘Mi cabeza me hace trampas’, en el que narra su experiencia como enfermo bipolar y reivindica un mayor respeto y conocimiento de las enfermedades psíquicas. En el acto intervinieron numerosas personalidades del mundo del arte y del activismo social. Se rindió un homenaje a Andrés Dobarro.
El publicista y creador de la ONG ‘Solidarios Anónimos’, Carlos Mañas, presentó ayer su libro ‘Mi cabeza hace trampas’, en el que habla de las enfermedades psíquicas desde una perspectiva optimista y de superación. En el acto, el autor estuvo arropado por Carmen Avendaño, Vlado Gudelj, Uxía Blanco, Sergio Pazos, Carlos Blanco, Xerome Calero, Alberto Cunha y Teo Cardalda, entre otros amigos que quisieron sumarse a un acto que pretendía ‘reivindicar el respeto y la comprensión de la sociedad por un colectivo que siempre ha sido marginado’. Además, también fueron entregados una serie de diplomas a ‘solidarios anónimos’ que trabajan en pro de la integración de diversos colectivos marginados y desfavorecidos. La presentación también contó con la interpretación de la canción ‘Teño saudade’, del cantante gallego Andrés Dobarro, enfermo bipolar que falleció un 22 de diciembre hace veinte años. Teo Cardalda, por su parte, interpretó en directo el tema ‘Calor de invierno’, dedicado a esta enfermedad y a Carlos Mañas, al que definió como ‘una persona sensible con quien no paro de aprender cosas’. Carlos Mañas quiso dejar muy claro que el objetivo principal de su libro, surgido a raíz de las experiencias como enfermo bipolar, ‘pedir respeto por personas que sufren algún tipo de enfermedad psíquica. Vivimos en una sociedad que desafina, que interpreta a los demás pero que no les entiende’. Este publicista que cree que nadie debe avergonzarse de lo que es, explicó que ‘en la actualidad hay una miopía ética que impide aceptar al frágil y que rinde culto al cuerpo. Mientras la empatía no sea algo universal, no se podrá hablar de valores’. Por su parte, Carmen Avendaño hizo un llamamiento ‘ante la falta de recursos, materiales y humanos, para abordar estas patologías. No es suficiente recetar medicamentos, hay que dar alternativas’. La experiencia personal de Vlado Gudelj, con un familiar aquejado por la enfermedad bipolar, marcó su intervención en la que pidió ‘más información sobre estas enfermedades y apoyo social’. El mismo mensaje que lanzó la actriz Uxía Blanco, para quien el mejor medicamento ‘es el cariño que le puedes dar a estas personas’.

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