El Tribunal de Galicia desestimó la inejecución de la sentencia de demolición por faltar informes claves

El juez rechaza la legalización de las torres de Ifer que plantea el Concello

El doble edificio de García Barbón, las torres de Ifer, pendientes de legalización. Los terrenos anexos, el gran problema pendiente.
La sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) resolvió desestimar los recursos de súplica interpuestos tanto por la comunidad de propietarios de las torres de Ifer (en García Barbón 64) como por el propio Concello de Vigo, rechazando la solicitud planteada de inejecución de la sentencia firme por la que se anulan todas las licencias relativas a esta edificación. Se trata del enésimo revés urbanístico y el tribunal gallego advierte de que contra esta resolución no cabe plantear ningún otro recurso.
El ciudadano vigués Eduardo Canabal, que impulsa desde mediados de los noventa la anulación de las torres y su demolición así como múltiples contenciosos, ya anunció tras recibir la resolución judicial que reclamará de nuevo la ejecución de la sentencia firme, lo que de aceptarse significaría el derribo total o parcial. La situación real, no obstante, no parece tan desesperada para los propietarios, como tampoco ocurre con los vecinos del aparthotel de Samil, con la salvedad de que en este último caso el alcalde está empeñado en el derribo mientras que en el caso de García Barbón el departamento de Urbanismo, de Alcaldía, trata de encontrar una solución que evite un perjuicio a la ciudad. El propio tribunal señala en su segundo razonamiento jurídico las causas por las que desestima la súplica que de solventarse permitiría la legalización. El Concello considera que con el nuevo Plan d Urbanismo ya legaliza las torres de García Barbón, por lo que no tiene sentido aplicar una sentencia que las condenaría. No obstante, el tribunal advierte de que el fallo firme existente por el que se anula el estudio de detalle Unión Cervecera, la junta de compensación, y la licencia, necesita algo más que el cambio del PGOM para decretar su no aplicación y poner punto final a un proceso de más de 15 años.

DOS EXIGENCIAS

En este sentido, el juez del TSXG aclara que para proceder a la legalización haría falta al menos el informe del secretario municipal y dar vía libre a los demás actos anulados, es decir al proyecto de urbanización, al de compensación y a la licencia de construcción. ‘Finalmente, la legalización aún no se ha producido, aunque se informe por el letrado municipal y por el secretario de la Gerencia de Urbanismo que se tramita bajo el expediente número 63.405/421, tras cuya resolución se instará de nuevo el incidente de declaración de imposibilidad legal de cumplimiento’, indican los jueces en la resolución. ‘Hasta tanto no se acrediten los dos extremos indicadosconcluye el auto del Tribunal de Galicia de 22 de noviembre de 2010 en relación al informe y la legalización de los actos anuladoslo que procede es confirmar el auto impugnado’.

LA LEGALIZACÍON, DIFÍCIL POR LOS TERRENOS

En teoría, la explicación facilitada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en el auto de desestimación debería resultar suficiente para poner en marcha la legalización pendiente de las torres. Pero en realidad no será tan sencillo: para poder dar vía libre al proyecto de compensación (el que define las cargas y los derechos de los propietarios que participan en la urbanización) antes tendría que resolverse un litigio pendiente con el Ministerio de Fomento y el vecino colegio García Barbón. Tanto Fomento a través de Adifcomo el centro escolar consideran que parte de los solares incluidos en el programa urbanístico son de su propiedad, por lo que de ser así, la escritura inicial también se anularía. Además, queda por resolver también la cesión del 10 por ciento a la Administración local. Según Eduardo Canabal, no será fácil. La ejecución, encima de la mesa.

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