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VIGO

Histórica victoria de Caballero, el más votado de una gran ciudad en la democracia

El arrollador triunfo del alcalde socialista le sitúa en el techo histórico al ampliar su mayoría absoluta con  20 concejales,  tres ediles más, tras  lograr  el  67,6% de apoyo de los vigueses y 101.000 votos, la mayor victoria de las ciudades en toda España durante la democracia. El PP, con Elena Muñoz, se hunde hasta los cuatro concejales tras perder un tercio de los votos.  Marea de Vigo  retrocede un edil y se queda con dos mientras el BNG vuelve a la corporación con uno

Abel Caballero, ayer, celebrando con su grupo y su mujer su nueva victoria, superando incluso sus resultados de hace cuatro años. // JV Landín
Abel Caballero, ayer, celebrando con su grupo y su mujer su nueva victoria, superando incluso sus resultados de hace cuatro años. // JV Landín
Histórica victoria de Caballero, el más votado de una gran ciudad en la democracia

 Abel Caballero confirmó los sondeos, superó su techo y no sólo repitió la mayoría absoluta alcanzada en 2015 sino que incluso la elevó hasta 20 concejales sobre un total de 27. Así que ha conseguido un triple récord: convertirse de nuevo en el alcalde más votado de la historia viguesa -ya lo era-, superar el techo de votos a una opción política al acumular más de 100.000 papeletas -la marca anterior la sostenía Zapatero en 2008- y también convertirse en el regidor vigués que más mandatos acumula, porque podrá iniciar el cuarto con una mayoría que se puede calificar de sideral. Logra el 68 por ciento de los votos emitidos -siete de cada diez- y el 52 por ciento del total del censo electoral, dos registros desconocidos en grandes ciudades. 


La participación ha sido sensiblemente inferior al pasado mes de abril, diez puntos menos, pero el apoyo a su figura se ha mantenido sin fisuras. Caballero añade tres más a su cosecha, los tres más que pierde el PP, mientras Marea también retrocede y permite la vuelta del BNG a la Corporación municipal después de cuatro años de travesía por el desierto. El BNG vuelve a la situación de 1991, cuando logró el primer representante después de ocho años en blanco. 


El Concello ahora tendrá cuatro grupos, aunque todos minoritarios, sin ninguna posibilidad ni siquiera para convocar plenos extraordinarios. Vigo roza la unanimidad y Caballero, que ya ha pasado los últimos cuatro últimos años con manos libres para hacer y deshacer, podrá ahora ir más lejos sin ninguna cortapisa, contando además a su lado con la Diputación -que retiene y amplía el PSOE, Carmela silva ni siquiera necesitará al BNG- y Zona Franca, con David Regades al frente, pero con él mismo de presidente, figura que con seguridad pasará de ser protocolaria a tener carga ejecutiva. 


En cuanto al PP, pasa por refundarse tras tocar fondo, mientras Marea sufre un retroceso inesperado un mes después de haber sido segunda fuerza y tras unirse a Podemos, que no ha aportado ni un voto. n