Príncipe, Castrillo y Porro echan en falta los acuerdos entre alcaldes y administración que guiaron el inicio del proceso

Los exalcaldes remarcan el consenso que promovió el Área Metropolitana

La silla vacía de Abel Caballero en una de las reuniones con alcaldes y representantes sociales sobre el Área Metropolitana.
“El Área Metropolitana es un proyecto que tenemos los responsables políticos desde hace décadas para racionalizar la prestación de los servicios y mejorar la coordinación entre Vigo y los municipios de su entorno”.
Así describe el exalcalde nacionalista Lois Pérez Castrillo el proyecto que este martes aprobará finalmente el Parlamento gallego, tras más de una década de negociaciones y consensos que en los últimos meses se han perdido por el afán de protagonismo del alcalde vigués, cercado por ayuntamientos populares.

Castrillo, que lideró en noviembre de 1999 la declaración de Soutomaior en la que catorce alcaldes de Vigo y su área mostraron su interés por un ente que coordinase y mejorase la administración de los recursos, echa en falta ahora ese consenso que marcó los primeros pasos del Área Metropolitana. “En la última parte de la tramitación hay una mala gobernanza del proceso, mucha dispersión de los ayuntamientos por un lado y la Xunta por otro, antes había una mayor cooperación e interés por sacar adelante un proyecto común”, lamentó Castrillo, reacio a valorar las repercusiones políticas del último texto aprobado por la Xunta en comisión y que será llevado al Parlamento el día 10. “No hay una fluidez en las relaciones que permita que el Área Metropolitana nazca con un mejor clima”, se limita a señalar el nacionalista, que consiera que los mayores problemas se encuentran en la financiación y el papel de la Diputación “que debería repensarse para evitar solapamientos”. “No nace bien”, resume Castrillo.

Una opinión similar manifiesta la exalcaldesa Corina Porro, en la actualidad presidenta del Consello Económico e Social, ya que recuerda que, durante su etapa al frente del Concello de Vigo, “se llegó a consensuar un anteproyecto de ley que fue presentado y aprobado y cuyo trámite parlamentario no pudo seguir por el adelanto de las elecciones autonómicas”.

De echo, ese proyecto de 2005 fue otro de los puntos de partida de un proyecto que pasó por numerosas diferencias entre las administraciones por su composición, primero, y ahora por sus competencias y gobernabilidad.

“Es una asignatura pendiente que tenemos todos y sin duda será algo bueno para Vigo y su comarca por lo que todos deberían hacer un esfuerzo para lograr un consenso”, remarcó Porro, que gobernó entre 2003 y 2007.

Diez años antes lo hizo el socialista Carlos Príncipe, que recuerda que “el debate del Área Metropolitana es muy antiguo y ya por los años sesenta se hablaba de eso pero no fue hasta 1992 cuando dimos el primer paso al crear la Mancomunidad de Vigo. Hemos vuelto a tardar veinte años más para dar el segundo asalto”, señaló Príncipe, que afirma no comprender que el actual regidor esté dispuesto a boicotear el funcionamiento del organismo. “El futuro de los vigueses no se merece que haya responsables políticos en el ayuntamiento instalados en el Vigo No, nosotros siempre hemos sido del Vigo Sí y en estos tiempos de declive de la ciudad los que mandan nos condenan al ostracismo, al aislamiento político y a la decadencia económica y social”, alertó el socialista, que remarcó que “decir no al Área Metropolitana por muy mejorable que sea el proyecto de ley es un grave error para el futuro de la ciudad”.

La semilla del proyecto se puso en Soutomaior

nnnTrece años han pasado desde que el exalcalde Lois Castrillo y otros trece regidores del área de influencia de Vigo suscribieron la Declaración de Soutomaior, uno de los pasos clave hacia la constitución del Área Metropolitana que será realidad el próximo martes, tras la aprobación de la Cámara gallega. Antes de que esos catorce alcaldes plasmasen su interés en la creación de un área administrativa propia, otro de los pasos fundamentales lo daba también en 1992 el exalcalde vigués Carlos Príncipe con la creación de la Mancomunidad, un ente al borde de la desaparición.
La falta de acuerdo y el afán de protagonismo de Abel Caballero, confrontado con la Xunta y la práctica mayoría de los alcaldes de su alrededor, donde el PP gobierna en todas las localidades excepto Salceda de Caselas (BNG) y Fornelos de Montes (PSOE), provocó un plantón de sus homólogos a una de las reuniones de la Mancomunidad y él mismo rechazó participar en varios encuentros celebrados con motivo del Área Metropolitana, un proyecto que rechaza porque no establece que el presidente sea el alcalde de Vigo sino que determina que se elija con mayoría absoluta y el socialista se niega a negociarlo.
“Es un escándalo político del señor Feijóo y ya le digo yo que no va a pasar”, amenazó a comienzos de semana Abel Caballero, que asegura que el nuevo proyecto es un instrumento político del presidente gallego para “gobernar Vigo desde fuera”.

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