Es la segunda vez en que la constitución del organismo metropolitano se queda a las puertas del Parlamento gallego

La dilación de trámites y el adelanto electoral impedirán de nuevo aprobar el Área de Vigo

La recogida de firmas pro-Área Metropolitana logró reunir más de 15.000 en poco más de dos semanas.
La dilación de trámites administrativos y el previsible adelanto electoral volverán a impedir, por segunda vez, que se pueda aprobar el ente Área Metropolitana de Vigo. Hace cuatro años se trataba de una ley impulsada por el Gobierno gallego, en manos del PP; en esta ocasión, la iniciativa legislativa popular está promovida por la Federación Vecinal. En ambos casos, el mismo resultado por similares motivos. La propuesta vecinal, avalada por más de 15.000 firmas, se ha topado con la maquinaria administrativa y la más que probable decisión de Touriño de adelantar las elecciones a febrero o marzo.
Diciembre será con toda probabilidad el último período hábil para sesionar en el Parlamento de Galicia en esta legislatura. Habría tiempo en este mes para tratar la ley metropolitana, y el PP, que ha asumido el impulso legislativo, llevará el asunto a la Mesa del Parlamento del lunes para fijar su debate, pero la iniciativa no se podrá siquiera plantear sin dos informes vinculantes, de Vicepresidencia y la Consellería de Presidencia. Vicepresidencia, que controla el BNG, dispone de quince días para hacer un ’control de género’ de la ley por si incluye discriminaciones de sexo en su letra o en sus funciones. Por su parte, Presidencia, en manos del PSOE, tiene hasta un mes para estudiar si la iniciativa tiene consecuencias económicas para la autonomía gallega y presentar objeciones. Aunque es posible que Vicepresiencia emita su parte en cuestión de días, se da por descontado que Presidencia se tomará su tiempo, que comenzará a contar efectivamente desde que el Boletín del Parlamento dé vía libre. Al frente de la Consellería de Presidencia se encuentra José Luis Méndez Romeu, ahora mismo el más encarnizado enemigo del Área Metropolitana tal y como lo demanda Vigo. Méndez Romeu propone a cambio una especie de consorcio de Vigo con Pontevedra sin personalidad jurídica ni competencias definidas que es apoyado en la capital.
No es éste el único obstáculo que tiene por delante la propuesta vecinal. En el mejor de los casos, si la legislatura se prolonga, el pleno sólo debatiría la toma en consideración de la ley, sin entrar en el fondo del asunto ni prejuzgar el final. PP y BNG ya adelantaron que votarían a favor de que la iniciativa se pueda discutir en comisiones parlamentarias, mientras que el PSOE, aunque se opone, podría abstenerse, sabiendo que nunca habría tiempo suficiente para la aprobación de la ley. Es lo mismo que sucedió con Fraga: el texto pasó por el pleno sin enmiendas a la totalidad de PSOE y BNG, pero no superó la siguiente fase al disolverse el Parlamento tras la convocatoria de elecciones autonómicas anticipadas. Todo apunta a que Emilio Pérez Touriño hará lo propio tras la aprobación del Presupuesto de la Xunta, en torno al 18 de diciembre.

La Federación Vecinal llevará el asunto al Parlamento en la próxima legislatura

La presidenta de la Federación Vecinal, Elena González, estuvo ayer en el Parlamento de Galicia poniéndose al día de la situación de la iniciativa legislativa que impulsa el movimiento ciudadano. Pese a conocer los obstáculos que tiene por delante y el poco tiempo que resta a la actual legislatura, la presidenta vecinal todavía se mostró optimista. ’Vamos a intentar acortar los plazos al máximo para que se pueda debatir el documento, pero si no es posible en esta legislatura, seguiremos adelante en la próxima’, aseguró a este diario. Lo cierto es que por tratarse de un proceso singular, al contrario que el resto de iniciativas normativas, ésta no decae y continuará viva tras las siguientes elecciones. Elena González considera que la creación del organismo metropolitano es un asunto que seguirá encima de la mesa en 2009 y ella misma está dispuesta a defender el texto en el pleno de la Cámara.
La iniciativa legislativa lanzada por la Federación Vecinal venía a ser un fusión del proyecto llevado en la anterior legislatura por el PP con las enmiendas entonces presentadas por PSOE y BNG, añadiendo la propuesta del alcalde Abel Caballero, quien quiere un organismo integrado por 28 ayuntamientos. Los dos aspectos fundamentales son la consideración de Vigo como una ciudad con la misma categoría que una capital, lo que abre la puerta a conseguir de derecho los servicios que le son propios, y la personalidad jurídica y política del ente, como una nueva institución de régimen local. De ahí probablemente las reticencias de la Xunta ante un posible contrapoder de base municipal.
En cuanto a sus miembros, se plantean 14 de entrada, los ayuntamientos cuyos plenos ya aceptaron formar parte del Área de Vigo, pero la ley abre la opción a los otros 14, el Sur de la provincia, para que también se integren si así lo desean.

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