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Desaparece el símbolo del "socavón" de la construcción

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Desaparece el símbolo del "socavón" de la construcción

El edificio en obras tras Povisa, ya con el 60% de pisos vendidos, se completará este año.
photo_cameraEl edificio en obras tras Povisa, ya con el 60% de pisos vendidos, se completará este año.
Desde este año comienzan a entregarse la nueva remesa de pisos por varios puntos de Vigo que aligerará algo el déficit de vivienda
nnn  El gran socavón de una obra a medias tras Povisa con las vigas a la vista, símbolo del “parón” de la construcción en 2008, es ahora el ejemplo de su recuperación, una promoción con una inversión muy importante, unos 20 millones de euros, que dirige la empresa madrileña Alexia, la primera en Vigo, y que avanza no sin dificultades. Según explicaron en la firma, los plazos de ejecución han tenido que ampliarse debido a ciertos problemas en el desarrollo del edificio con los que no contaban y que han retrasado la actuación en marcha. En concreto, se encontraron con que la parte construida tenía un defecto urbanístico al salirse en parte de ordenación, lo que obligó a demoler algunas partes y con ello a demorar las fechas de finalización. Todo ello parece superado y el “socavón” que marcaba el agujero del urbanismo y la construcción en Vigo comienza a desaparecer. Según señalaron en la promotora, esperan tener a finales de año el edificio finalizado, por lo que comenzaría a ocuparse en 2021. A día de hoy, de las 87 viviendas programadas están ya comprometidas en torno al 60 por ciento, medio centenar. El Cielo de Vigo, como se denomina el inmueble situado entre Povisa, el cuartel de la Guardia Civil y las calles anexas que forman un cuadrado, está pensando como una edificación de nivel alto, e incluye entre otros lujos una piscina en la azotea, gimnasio e incluso un local para los vecinos que dispone de cocina y sala gourmet, jardín interior y seguridad las 24 horas con un único acceso al edificio.
No es la única promoción en marcha, aunque quizá sí la más llamativa por su impacto sobre su entorno. Serán además  unas de las primeras viviendas que se podrán entregar dentro del nuevo proceso de recuperación del "ladrillo", pese a la inexistencia de Plan General actualizado. A estas 87 hay que sumar las 400 de Barrio do Cura, que ya está en otro nivel, una urbanización completa de un entorno más amplio, aunque todavía tardarán varios años. En Rosalía de Castro finalizan en cuestión de meses otros dos edificios, que completarán con diez años de retraso la urbanización del tramo entre Serafín Avendaño y García Barbón, sumando otro centenar de pisos. Por último, la promotora Inveravante, del Grupo Jove, tiene en marcha tres proyectos inmobiliarios con la esperanza de que este año se puedan poner en marcha, en Jacinto Benavente, Marqués de Valladares y en Tomás Alonso, sumando unas 500 viviendas más. Todos estas actuaciones están en fase inicial.
La actuación en marcha del grupo madrileño, en su única inversión hasta ahora en Galicia, simboliza el desbloqueo urbanístico en la ciudad tras el parón de la crisis del ladrillo del 2008. Según Alexia, no sería la última actuación en la ciudad, pero siempre que haya alguna otra posibilidad de licencia directa, lo que no parece fácil. En Galicia tienen previsto realizar otra actuación llamativa, la construcción del edifico más alto, en Coruña, una torre de 32 plantas. “Nos gustaría hacer algo más en Vigo, a ver si se dan las condiciones” Las viviendas más baratas cuestan 170.000 euros, las más caras, de cuatro habitaciones, 373.000 euros, siempre sin IVA . n
 

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