Un equipo de sacerdotes españoles que estudian en Roma participarán por primera vez en la Clericus Cup, un torneo futbolístico

Dos curas vigueses, en 'La Roja' del Vaticano

'La Roja', del Vaticano con los vigueses Antonio Menduiña, tercero por la izquierda arriba, y Alberto Montes, primero por la izquierda abajo.
Los sacerdotes vigueses Alberto Montes y Antonio Menduiña forman parte del equipo español que este fin de semana se estrenará en el torneo de fútbol Clericus Cup, que sigue la misma estructura que la Eurocopa o el Mundial, con dieciséis equipos repartidos en cuatro grupos.
Ambos estudian en la Universidad Gregoriana y pertenecen al Colegio Español, un centro que por primera vez compite en este torneo y que se estrenará mañana, sábado, en el partido de inauguración ante los actuales campeones, el Colegio Americano. El idioma, aunque podría parecer que será el latín, será el italiano, ya que todos los participantes son sacerdotes o seminaristas que cursan sus estudios en Roma.

“Nos pidieron que participásemos en el torneo por los éxitos del fútbol español, para darle más emoción a la competición, aunque nosotros nos limitamos a jugar dos veces por semana por entretenimiento”, indicó desde la capital italiana Alberto Montes, que bromea sobre el peso de la responsabilidad que tienen ahora los españoles para intentar emular los éxitos de la Roja. “Nos estrenamos con el partido estelar”, indica para acto seguido reconocer que sus “nervios” de cara al torneo están al mismo nivel que su “ilusión” por participar. “Es un ambiente muy especial, de mucha hermandad”, indica el sacerdote, que subraya que el fútbol es “una escuela de valores” y asegura que acuden al torneo con “la misma rutina que tenemos hasta ahora, que es divertirnos y tratar de jugar lo mejor posible”.

Alberto, vicario de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, fue ordenado sacerdote hace seis años y cursa el segundo año de Teología Dogmática en Roma. Tiene previsto regresar a Vigo en junio tras concluir sus estudios, y se reconoce un “gran seguidor” del Celta, al igual que Antonio Menduiña, con el que comparte también la posición de delantero.


Aficionados del celta

Sobre el equipo vigués, Menduiña, que está realizando su segundo año de doctorado en Teología Bíblica, asegura que “aún estamos a tiempo de remontar, a ver si con el cambio de entrenador nos va mejor”.

Ordenado desde hace once años, confía en terminar el doctorado antes de verano y poder leerlo en el primer trimestre del próximo curso para poder regresar a casa. “Se echan mucho de menos los amigos y la familia”, asegura con morriña, aunque reconoce que la experiencia le permite “enriquecerse y seguir madurando como persona” además de obtener una titulación que le permitirá continuar impartiendo clases en el seminario de Vigo cumpliendo con el plan Bolonia.

De su estancia en Roma, subraya que el fútbol les permite salir de la rutina de los estudios. “Estamos encerrados en la biblioteca muchas horas y el deporte nos permite hacer algo que no tiene nada que ver con el ámbito intelectual”, dijo.

Párroco de cuatro parroquias de Ponteareas –entre ellas Guláns–, Menduiña considera que el torneo es “una forma de conocer a otros compañeros” y se muestra también “emocionado” ante el inicio de la competición aunque admite no tener demasiadas expectativas puestas en la victoria. “No tenemos visión de equipo porque nos cuesta trabajo juntarnos diez personas para jugar entre nosotros y nos vamos a enfrentar con seminaristas, que tienen diez años menos”, asegura para a continuación coincidir también con su compañero Montes en que “lo bueno es que tenemos fama de ser buenos, por lo de la selección española, así que el listón está bastante alto y los ánimos también”.n

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