El concejal del PSOE asfalta con su empresa otra calle cuya reforma había aprobado en la junta de gobierno

Crece el 'no' al gasto en aceras pero Rivas amplía su negocio de hormigón

Otro vehiculos de Hormigones Valle Miñor, cuyo responsables es el concejal Ángel Rivas, del PSOE, ahora en Pintor Colmeiro.
ángel rivas continúa adelante pese al aviso de la oposición: primero adjudica las calles y luego va con su empresa
La decisión del gobierno local, con el alcalde a la cabeza, de condicionar la mayor parte de la inversión municipal al cambio de losetas, según se recogen en los presupuestos recientemente aprobados, recibe una respuesta crecientemente negativa que va desde el BNG al Partido Popular pasando por los empresarios e incluso en el propio PSOE y en Máis Galiza, escindidos del Bloque, e Izquierda Unida. Nadie parece comprender lo que Abel Caballero califica de “inversión keynesiana” en losetas, que supondrá desembolsar unos 14 millones de euros entre 2012 y 2013, como mínimo, en una inversión que supondrá unos 300 puestos de trabajo durante unos meses, sin retorno productivo. A esta cifra habrá que añadir la prórroga a Aqualia, unilateral, cuya contraprestación principal será de nuevo la reforma de calles.

La última voz en sumarse al coro es la de Eudosio Álvarez, concejal del BNG hasta hace un año y ahora portavoz local de Compromiso por Galicia, agrupación formada por los escindidos del Bloque. Álvarez criticó con dureza que al Concello “sólo parece preocuparle el gasto en las aceras”. La misma opinión expresó Chema Figueroa, portavoz del PP, quien consideró nefasto para Vigo que el gobierno vigués “tenga como único horizonte cambiar losetas. Que me digan un proyecto estratégico que maneje, uno solo”. El portavoz del BNG, Santi Domínguez, es de la misma opinión, aunque se escudó en que los presupuestos aprobados gracias a su voto habían reducido partidas para aceras y ampliado la consignación para gastos sociales. Por último, la CEP también se mostró muy crítica con la concentración de gasto municipal en humanizaciones. Para el alcalde, en cambio, todo parece lógico: se trataría de política keynesiana, pese a que el Tribunal de Cuentas ha echado por tierra sus cifras: el Plan E sólo creo 300 puestos unos meses, no los más de 5.000 que anunció y reiteró Caballero.


ÁNGEL RIVAS Y SU NEGOCIO

Mientras el debate ciudadano crece, uno de los concejales del grupo de gobierno, Ángel Rivas, uno de los hombres más fieles al alcalde, sigue adelante con sus actividades pese a las críticas recibidas y esta semana la empresa de la que es director general, Hormigones Valle Miñor, comenzaba a trabajar en otra de las calles “humanizadas” por el Concello, en este caso Pintor Colmeiro. Es la segunda en una semana, tras hacer lo propio en Nicaragua.

En ambos casos se trata de obras que ha aprobado el propio Rivas a través de la junta de gobierno de la que forma parte y donde no se ausentó en ningún momento. Aunque no se trata de una actividad ilegal, ya que la subcontrata con Valle Miñor la realiza la empresa que se ocupa de arreglar las vías públicas, la conexión resulta tan evidente que en el Partido Popular se advirtió de que se trata de una relación inaceptable y que Ángel Rivas tendría que elegir entre estar en el Concello como concejal o dirigir la empresa, 'entre la vida pública y la privada'. El simil más llamativo fuee del concejal popular Antonio Bernárdez: “Lo que hace es sacar el córner y rematarlo, lo que parece imposible”.

Te puede interesar