El Concello de la Foz do Miño, una opción con apoyos claros

El consistorio de Mos, en la autovía de Porriño con Vigo.
En el Baixo Miño se da la única posibilidad, aunque bastante remota, de que dos ayuntamientos decidan darse el 'sí' y 'casarse'. A Guarda y O Rosal al menos oficialmente se lo piensan y hay encima de la mesa una propuesta de una asociación semi-desconocida que reclama la recuperación del denominado Concello del Esteiro do Miño, que al parecer existió a principios del siglo XIX. Un acuerdo entre estos dos ayuntamientos más el vecino de Santa María de Oia conformaría el octavo de la provincia en número de habitantes. Los partidarios de la unión aseguran que se ahorrarían 500.000 euros al año en sueldos
El 26 de agosto, antes de que la Xunta impulsara de forma oficial la fusión de ayuntamientos saldada por el momento con un acuerdo, nació la 'Asociación Vecinal pro Unificación Municipal: Concello da Foz do Miño'. Puestos a hacer números, su población sería superior a Monforte, similar a la de Cangas, Lalín o A Estrada y con un tamaño aproximado al de Carballo, en torno a 20.000 habitantes.

El promotor de esta idea, Xosé María Martínez, reconoció a este diario que su idea ha coincidido en el tiempo con la crisis y por eso parece que ha tenido mayor acogida, al menos mediática, y está convencidos de que podrá materializarse en las elecciones municipales de 2015. 'No debería retrasarse mucho más y como última posibilidad ése podría ser el último mandato por separado', señaló.

Según el promotor, 'no militamos en ningún partido político ni tenemos otra motivación que lograr un ayuntamiento con mayor poder de decisión y mejores servicios y hemos constatado que PP o Converxencia Galega se han mostrado interesados', añade Xosé María Martínez. No obstante, ninguno de los alcaldes ha hecho la menor referencia expresa de apoyo y a lo más el regidor de Rosal, Jesús Fernández Portela, pidió un debate más profundo.

A Guarda, con más de 10.000 habitantes, es la capital oficiosa y las fiestas del monte Trega se han convertido en el punto de referencia para toda la población miñota.

Unido a Oia (3.100 habitantes) y al Rosal (6.600) formarían uno de los principales municipios de la provincia con capacidad para lograr mayores servicios de las administraciones autonómica y estatal. Buscan población, superior a los 20.000 habitantes, y territorio, unos 140 kilómetros cuadrados, para ahorrar en las tan debatidas duplicidades.

'Calculamos que entre secretarios, interventores, tesoreros y alcaldes, estaríamos hablando de un ahorro anual de 500.000 euros, dinero que en la actual situación económica sería una cifra muy importante', aseguran desde la asociación, nacida el pasado verano y que no ha vuelto a aparecer.

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