Remitió a la Coordinadora de la Semana Santa a la Suddelegación del Gobierno para el permiso

El Concello equiparó este año procesiones y manifestaciones

La borriquilla ocupó las principales calles de Vigo el domingo pasado sin permiso municipal. (Foto: FELIPE CARNOTTO)
La borriquita, la procesión más multitudinaria de la ciudad, después del Cristo, congregó a miles de devotos sin permiso oficial. La autorización llegó con dos días de retraso. El motivo es que, por primera vez y sin razón aparente, el Concello se negó a dar el visto bueno a la Coordinadora de la Semana Santa para la organización de las procesiones. Así, remitió a los responsables a la Sudelegación del Gobierno, advirtiéndoles que era competencia de ellos.
Lo que otros años fue un simple trámite burocrático se convirtió en esta ocasión en una pesadilla, donde uno y otro se fueron pasando la pelota. Según fuentes cercanas, la Subdelegación del Gobierno rechazó firmar la autorización, al considerarlo fuera de sus competencias, y volvió a remitir a los integrantes de las cofradías a las dependencias municipales, 'ya que no es una manifestación'. Así, llegó el domingo de Ramos sin que el papeleo estuviese solucionado. Pero la borriquita salió igual y congregó alrededor de 5.000 personas en las calles de la ciudad.

Con dos días de retraso, el martes, la Coordinadora de la Semana Santa recibió el permiso, firmado por un funcionario municipal, Juan Comesaña Alén, jefe de área de los Bomberos.

Mientras, las cofradías no dejan de mirar al cielo. Las previsiones dan lluvias, pero no pierden la esperanza de poder salir hoy a las 20 horas en el centro. 'Con la humedad las imágenes sufren mucho, tanto los mantos como las maderas', advirtió Ángel Dorrego.

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