'Me siento mucho mejor y con la conciencia más tranquila', asegura el propietario

Una cerrajería de Vigo se niega a participar en los desalojos

Francisco Novas Rodríguez, en uno de sus negocios en Porriño. (Foto: J.V.LANDÍN)
Hace tres años uno de sus empleados se fue tras vivir un episodio que según relató fue traumático. Tuvo que acudir a a un desahucio en Teis de una mujer y su hija pequeña que se fueron con lo poco que tenían. Francisco Novas Rodríguez, propietario de Berma Cerrajería asegura que su establecimiento lleva año y medio sin participar en ningún desalojo. Su negocio, junto con otros dos en Cangas y Pontevedra, pertenecen a la Unión de Cerrajeros de España, colectivo que decidió negarse a actuar en los lanzamientos.
Desde entonces, Francisco asegura que 'me siento mucho mejor y con la conciencia más tranquila'. Respecto al volumen de negocio que podía haber perdido por sumarse a esa decisión, afirma que 'las consecuencias han sido más positivas que negativas porque nuestra postura hace que hablen mejor de nosotros'.

En su experiencia como cerrajero, con un negocio que tiene establecimientos en Vigo y Porriño y que da servicio a varios municipios del área, explica que 'lo que sí se ha incrementado mucho es la intervención en pisos que ya han sido subastados o embargados. Ahí actuamos después de que se haya llevado a cabo un acuerdo entre ambas partes y en muchas ocasiones es el mismo propietario quien nos da las llaves '.

'Cuando comenzaron a dispararse los desahucios, mucha gente me preguntaba a nosotros cómo vivíamos esa situación. Lo cierto es que aunque no somos responsables, no es agradable encontrarse con situaciones de ese tipo', asegura Francisco quien reconoce que 'te hacían sentir como el malo de la película pese a estar fuera de ella'.

Este profesional afirma que 'de todas formas, el trabajo sigue siendo el mismo de siempre, personas que se dejan las llaves, roturas de cerraduras... '

Sobre la objeción de los cerrajeros ante los desahucios no hay unanimidad. 'La gente tiene la idea de que estamos haciendo el negocio del siglo con la desgracia ajena y en realidad no es así', explica Darío, otro cerrajero vigués quien asegura que 'antes la gente te llamaba para cambiar un bombín y ahora te llega a la tienda para arreglarlo e intentar instalarlo él mismo. La crisis también nos afecta a nosotros y no podemos rechazar trabajos aunque sean duro'. Afirma que 'en nuestro caso, actuamos de vez en cuando en desahucios, y en la mayoría de casos los pisos ya están vacíos'.

Darío afirma que 'en los que intervenimos también hay impagos de alquileres, en los que los propietarios están pasando apuros y tienen que contratar a un abogado y a un procurador para poder desalojar su propia casa. Hemos visto locales comerciales en los que los inquilinos han causado grandes destrozos. Nosotros vemos las dos caras de la moneda'.

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