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VERANO

El campismo, una buena opción para veranear en el Val Miñor

Extisten dos complejos, uno en pleno corazón de Nigrán y otro en la playa Ladeira de Baiona
El camping Baiona Playa se encuentra ubicado en plena lengua de arena de la desembocadura del Miñor.
El camping Baiona Playa se encuentra ubicado en plena lengua de arena de la desembocadura del Miñor.
El campismo, una buena opción para veranear en el Val Miñor

El punto fuerte de los municipios costeros de la comarca del Val Miñor es el turismo y aunque la oferta hotelera en términos generales es relativamente limitada, la abundancia de segundas viviendas  saca a flote el lucrativo negocio del alquiler por quincenas, que en mucha ocasiones su importe asciende a las cuatro cifras. Un coste que no es asumible para  muchos que se tienen que conformar con opciones más económicas y aquí entran en juego los campings. 
Ya sea por el factor anteriormente mencionado o simplemente por una manera diferente de vivir unas vacaciones en contacto directo con la naturaleza, los campistas llegan año tras año y se cuentan por centenas tanto en el complejo existente en Nigrán como en el de Baiona, que dado su emplazamiento lo convierte en el más atractivo de la comarca.
 El Camping Baiona Playa se encuentra en plena desembocadura del río Miñor, en una zona conocida como el estuario de A Foz. Un entorno protegido por la Red Natura 2000 y ubicado sobre una lengua de arena con agua dulce por un lado y playa por el otro. El punto fuerte de este complejo son los bungalows, que en total suman 34 con diferentes configuraciones, tamaños y precios. Por otro lado tienen parcelas tanto para autocaravanas como para campistas  además de un concepto novedoso. Se trata del “Glamping”, que no es otro que pequeñas cabañas de madera en las que el espacio está pensado para albergar poco más que dos colchones. Dirigido a aquellos que quieren disfrutar del campismo pero de manera más cómoda y sin tener que cargar con las tiendas de campaña.
Estas instalaciones están dotadas de muchos servicios, lo que las convierte a menudo en  pequeñas ciudades y en este caso dotada de un bar, restaurante, piscinas, un tobogán, pistas deportivas, parques, terrazas, supermercado, duchas, lavandería además de wifi gratuito. Así pues los huéspedes pueden pasar días sin la necesidad de salir del recinto ya que aquí tienen todas sus necesidades básicas cubiertas. Con un simple barrido visual se puede establecer dos tipos de inquilinos, los de corta duración y los de larga. Estos últimos se diferencian fácilmente porque en la mayoría de casos no les falta de nada. Montan tiendas con varias estancias, terraza y cocina con todo tipo de electrodomésticos como neveras, fogones de gas o hasta microondas. Aquí las comilonas, largas sobremesas, playa y descanso van a partes iguales pero todo en medio de la naturaleza con zonas arboladas, siempre con el mar de fondo. Y para romper la poca monotonía que puedan tener, Nigrán, Baiona o Gondomar siempre ofrecen alguna actividad.