Beiramar se hace deportivo

Los pantalanes flotantes que se están instalando en Beiramar y que servirán para el puerto deportivo.
photo_camera Los pantalanes flotantes que se están instalando en Beiramar y que servirán para el puerto deportivo.
Comienza la instalación del muelle para yates y embarcaciones de recreo en el antiguo pantalán próximo a los astilleros, que había quedado sin uso

La empresa Oys Noroeste SLU ya inició la reforma del pantalán número 5 de Beiramar tras la firma del contrato con la Autoridad Portuaria (APV) por un total de medio millón de euros (unos 100.000 menos de la propuesta de licitación) y  un año de obras para transformar un muelle sin uso en un puerto deportivo. Será un cambio muy relevante para la zona, que dejará de ser un área básicamente pesquera e industrial para incorporar yates y embarcaciones de ocio. En concreto, se trasladará la Asociación Náutica de Guixar, que dejará espacio libre en Teis para otras utilizaciones. En cambio, el Puerto ha descartado mover también el muelle deportivo de San Gregorio, que seguirá donde se encuentra en la actualidad. Los pantalanes flotantes ya están siendo instalados estos días, al lado del astillero Ría de Vigo -antes Barreras- y los barcos congeladores, aunque la mayoría se encuentran ahora en Malvinas.  El número 5, de apenas 77 metros de largo y cuatro de ancho, llevaba años en pésimas condiciones. Fue construido en los años sesenta, cuando todavía funcionaba la potente empresa frigorífica y pesquera Casa Mar, cuyo espacio ocupa ahora el Auditorio, y reformado en 1969. Desde entonces ha ido perdiendo actividad hasta quedar por completo apartado.  A consecuencia, presenta graves daños estructurales que lo inhabilitaron para servir de atraque. 

Por otra parte, la Autoridad Portuaria puso en marcha el nuevo concurso para contratar una empresa que se ocupe de mantener O Berbés en condiciones, evitando la presencia de gaviotas y otras aves. La actual firma que gestiona el servicio finalizó su período y la APV ha sacado otra concesión por 132.000 euros para lo que resta de 2024 (55.000 euros), todo 2025 (66.000 euros) y los primeros meses de 2026 (26.000 euros). Pese a la disminución de las colonias de gaviotas patiamarillas en cerca de un 80 por ciento, todavía su presencia es diaria en el entorno de la lonja, lo que obliga a mantenerlas alejadas de los productos para el consumo humano.

Te puede interesar