La asociación, que cumple 40 años, cree que la recuperación de Casa de Arines fue su batalla más larga y San Roque la más difícil

Amigos de los Pazos propone una ruta por los cinco de Vigo

Visita de la asociación al Pazo de Mariñán en 1981.
Una ruta única por los cinco pazos que existen en Vigo (Castrelos, A Pastora, San Roque, A Raposeira y Rivera Atienza) es la última propuesta de la Asociación Amigos de los Pazos, que ya ha iniciado las conversaciones para que sea una realidad.
La asociación acaba de cumplir 40 años y sigue tan activa como al principio: “Siempre hay cosas por hacer en defensa del patrimonio”, asegura su presidenta, Delfina Cendón.

La Asociación de Amigos de los Pazos se constituyó el 22 de marzo de 1972, así que acaba de cumplir 40 años, con plena actividad y el respaldo que le dan sus alrededor de 400 asociados. El primer presidente fue Felipe Bárcena Varela de Limia, Juan Manuel López-Chaves estuvo más de tres décadas al frente y es su presidente de honor y en la actualidad la presidenta es la empresaria viguesa Delfina Cendón.

Su actividad ha sido tan intensa durante estas cuatro décadas que ha tenido que ampliar en varias ocasiones sus fines, que inicialmente era la defensa y difusión de los pazos, para luego ampliarlos a todo el patrimonio artístico, cultural, popular y paisajístico de Galicia y en otra ocasión más al Camino de Santiago.

Grato Amor, vicepresidente primero de la asociación, señala la campaña para la recuperación de la Casa y Torre de Pazos Figueroa, más conocida como Casa de Arines, en pleno Casco Vello de Vigo como la más larga que hizo el colectivo, porque duró ocho años. La más difícil de todas fue, a juicio de Grato Amor, la recuperación del Pazo de San Roque, en la que se consiguió finalmente la implicación de la entonces Caixanova para la restauración. Otro de los hitos que recuerda especialmente es la campaña para la recuperación del ungüentario bizantino para la ciudad “porque fue la que más repercusión tuvo”, explica, aunque también cita especialmente con orgullo que se hubiera conseguido en 1984 la “recomendación 987” para el Camino de Santiago por parte del Parlamento de Europa, “una campaña con repercusión internacional”, subraya. Este hecho provocó que el Camino Francés fuese declarado “Primer Itinerario Cultural de Europa”. La última gran campaña ha sido la recuperación del Camino de la Costa.

El nuevo proyecto que está dando sus primeros pasos es una ruta por los cinco pazos que existen en Vigo, que está impulsando Delfina Cendón como presidenta. “En Vigo nos hicieron creer que no había historia, pero se ha demostrado que no es así con descubrimientos para el gran público como el ungüentario”.

Así que Cendón considera clave para seguir recuperando esa memoria histórica de la ciudad una ruta por los pazos, todos dentro del Val do Fragoso, para que las nuevas generaciones y los turistas puedan acercarse a los orígenes de la ciudad más importante de Galicia y cómo ha llegado a ser lo que es.

Grato Amor, que es un experto en estas construcciones típicas del rural gallego, recuerda que “los pazos tenían vocación estrictamente agrícola y de abastecimiento pero el paso del tiempo ha demostrado que se pueden adaptar a los tiempos modernos”, explica, como pasa con el de Rivera Atienza, que se ha convertido en un centro social en manos de la Xunta; el de Castrelos, que es un museo en manos del Concello o el de San Roque, que Novacaixagalicia sigue utilizando para cursos y jornadas.

Junto a ellos el de A Pastora, en manos de sus propietarios, la familia Ruiz Ozores, y el de A Raposeira, que la familia Montenegro tenía en usufructo pero cuya propiedad es municipal en virtud de un acuerdo que permitió el desarrollo de esa zona de la avenida de Madrid.

Grato Amor tiene su propio aforismo para definir qué debe tener un pazo para ser considerado como tal : “Horreo, capilla y escudo, pazo seguro”, que se suma al tradicional “capilla, palomar y ciprés, pazo es”.

Del Pazo de A Picoña, al Arco Visigótico de Panxón pasando por Cíes

n n n San Roque, Casa de Arines, el ungüentario y los Caminos de Santiago son las campañas más sonadas y conocidas de la Asociación de Amigos de los Pazos, pero este colectivo ha levantado su voz en numerosas ocasiones para defender el patrimonio cultural, arquitectónico, social y medioambiental de Galicia.
Así, de 1975 es la denuncia del estado ruinoso del Pazo de A Picoña, en Salceda de Caselas. De 1979 la defensa de las Galerías Tradicionales de A Coruña y en 1981 realizaron una campaña en defensa del Parque Natural de las Islas Cies en Vigo.
En la década de los ochenta también hubo numerosas acciones, como la del año 1986 en defensa de los jardines de la Plaza de Compostela en Vigo y en 1987 la defensa de los jardines del vigués Pazo Quiñones de León.
Ya en el año 1998 la asociación levantó su voz en defensa del Arco Visigótico de Panxón, en 2008 para defender el Templo Votivo del Mar de Nigrán y en 2009 para reclamar a la Diputación de A Coruña que cumpliera con su obligación de permitir la visita semanal al Pazo de Mariñán declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
En el año 2010, la junta directiva envió una instancia al conselleiro de Cultura para que se expusiese el Ancla del siglo XVII encontrada en la Ría de Vigo.
En 2011 ladirectiva de los Amigos de los Pazos acordó adherirse a la petición, por parte del Ayuntamiento de Tui y la Câmara Municipal de Valença do Minho, para declarar al Antiguo Puente Internacional Bien de Interés Cultural (BIC).

Te puede interesar