El alcalde anuncia otra vez el derribo de El Castillo

Los restos de El Castillo tapan la muralla de la fortaleza.
Otra vez más el mismo mensaje, contradictorio con sus acciones. Abel Caballero prometió de nuevo ayer ?aunque no tras una junta de gobierno ni en su diaria comparecencia ante la prensa, sino en Radio Vigo- que este mismo año acometería el derribo de la ruina del restaurante El Castillo, como exigen la Xunta y la Corporación desde hace años para cumplir la normativa de protección de fortalezas y murallas históricas.
Curiosamente, el propio Caballero es quien hasta ahora ha impedido la puesta en marcha de la demolición, pese a que sus exsocios de gobierno del BNG se lo reclamaron de forma expresa en varias ocasiones. Pero el alcalde apeló a su condición de presidente de la Corporación para impedirlo. De hecho, en varias ocasiones 'ofreció' el edificio, que confunde por su forma incrustado en el verdadero castillo, a entidades como la Federación de Hosteleros, pese a que sabía que la Xunta nunca lo autorizaría. En otra ocasión se refirió a El Castillo como posible sede para actos y recepciones municipales, lo que también fue descartado. Recientemente se quejó el Instituto de Estudios Vigueses por Jaime Garrido, arquitecto y la voz más autorizada en la historia del Castro, quien mantiene que se trata de 'un pastiche, un amago de pazo, que incumple la legalidad'.

Tras el cierre, hace ya más de seis años al finalizar la concesión, la Consellería de Cultura advirtió de que no permitiría ninguna otra actividad en el interior y que El Castillo tendría que ser derribado para dar mayor vistosidad al histórico inmueble del Castro, del siglo XVII, y a sus murallas. Ayer, Caballero retomó este discurso y aseguró que habilitaría una pequeña partida de sus fondos de libre disposición para iniciar la operación 'y darle valor a la muralla y la fortaleza, para que se vean más'. No obstante, esta declaración carece de todo valor: hace siete meses se ocultó de la prensa para dar una exclusiva a su diario aliado, 'Faro de Vigo' del 'inminente derribo' de El Castillo, que no se produjo. Ayer justificó este enésimo incumplimiento por no tener presupuesto municipal aprobado, 'y ahora que ya está listo, podemos hacerlo'.

Claro que Abel Caballero también prometió hace cinco años la demolición de otro edificio municipal cerrado, la cafetería As Dornas, con el fin de ampliar Samil. Tampoco cumplió en esa ocasión.

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