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Google podría poner patas arriba el mercado de las videoconsolas

Google anunciaba recientemente a bombo y platillo las características y funcionalidades de Stadia, su innovador proyecto que pretende desbancar a los actuales gigantes de las videoconsolas.

Google podría poner patas arriba el mercado de las videoconsolas

Stadia no es una videoconsola como tal, sino más bien un servicio de streaming de videojuegos, una hibridación entre Netflix y los sistemas de videojuegos de siempre. Jugaríamos en la nube conectados mediante un Chromecast Ultra y un dispositivo conectado a internet. Y todo ello sin retardo ninguno gracias a las últimas tecnologías de baja latencia de los servidores de Google. En resumen, se trata de un sistema revolucionario, sencillo y con bajas barreras de entrada para los usuarios.

Se abre un escenario repleto de posibilidades para los inversores

Si a Google le salen bien las cosas (y todo apunta a que así será), más de uno debería ponerse a estudiar los beneficios del trading de CFD para aprovechar las oportunidades de inversión que se presentarán en lo que queda del año dentro del competitivo mundo de las videoconsolas. A modo de repaso, los CFD son un instrumento financiero que nos permiten ganar en bolsa tanto cuando sube como cuando baja un activo.

No parece descabellado anticipar una subida de Google en los mercados en las fechas próximas al lanzamiento de Stadia, acompañada de una bajada más o menos significativa de sus principales competidores (Sony, Nintendo y Microsoft). Los inversores que tengan actualmente posiciones abiertas en estas tres empresas deberían prestar atención al posible impacto de la irrupción de Google en el mercado: los precios de cotización que aparecen reflejados en la siguiente imagen podrían sufrir caídas pronunciadas.

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Infografía: IG

¿Es oro todo lo que brilla?

Ahora bien, si hacemos de abogados del diablo, también podemos defender que los gigantes de siempre podrían resistir la embestida de Google si los problemas comentados por los críticos más agoreros terminan haciéndose realidad. Las principales críticas que recibe Stadia son tres: problemas de latencia, ausencia de soporte físico para los juegos comprados y falta de títulos propios.

Las conexiones a internet fallan todavía y la democratización de las redes 5G todavía distan mucho de ser una realidad. Una respuesta lenta de los servidores de Google puede arruinar una experiencia de juego fluida. Los problemas de conexión no suponen, en cambio, problemas tan graves para sus competidores, ya que sus videoconsolas también pueden utilizarse en modo offline. Y de este problema surge el siguiente.

Los juegos que compremos quedarán almacenados en la nube. Imaginemos que se cae internet, ¿cómo podremos jugar? El último problema inquietante es la falta de títulos triple AAA marca de la casa, ámbito en el que gana Nintendo por goleada con todas sus franquicias adoradas por el gran público.

Google tiene entre sus manos un producto pionero que puede cambiar para siempre cómo entendemos la industria de los videojuegos. La pregunta es, ¿están los usuarios y los medios de los que disponen preparados para afrontar un cambio de tal envergadura? Dentro de unos meses lo sabremos.