El hikikomori, un fenómeno global que crece desde Japón

En Japón, el fenómeno afecta a cientos de ciudadanos encerrados casi “de por vida” en sus viviendas.
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El síndrome caracterizado por el aislamiento físico o el retraimiento social llega ya a otros países

El hikikomori es una afección caracterizada por el aislamiento físico o el retraimiento social sostenidos durante un periodo superior a seis meses. Se definió por primera vez en Japón en 1998 y, aunque se creía que era un síndrome “ligado a la cultura” específico de este país, las pruebas recientes han demostrado un marcado crecimiento y avance en todo el mundo. Y los investigadores y profesionales médicos temen también que la reciente pandemia del covid-19 haya agravado el aumento de pacientes de hikikomori en todo el mundo y se esté convirtiendo ya en un fenómeno global.

Ahora investigadores de la Universidad de Kyushu (Japón) han desarrollado una nueva herramienta para ayudar a médicos e investigadores de todo el mundo a evaluar el retraimiento social patológico, conocido como hikikomori. La herramienta, denominada Evaluación Diagnóstica del Hikikomori puede ser una guía práctica a la hora de recopilar información sobre esta patología que crece a nivel mundial.

Sin embargo, aún no existe una herramienta estandarizada para identificar la patología hikikomori. La nueva herramienta de evaluación HiDE, desarrollada por el profesor asociado Takahiro A. Kato, de la Escuela Superior de Ciencias Médicas, publicada en la revista “World Psychiatry”, pretende ser el siguiente paso en una herramienta transcultural que ayude a identificar y evaluar a los individuos hikikomori.

Encierro voluntario

El trastorno se consideró cultural en sus inicios. Y hay razones para pensar que la sociedad japonesa es especialmente vulnerable a él, dice Takahiro Kato. “En Japón hay un refrán muy famoso: ‘Un clavo saliente se romperá pronto”, dice Kato. Las rígidas normas sociales, las altas expectativas de los padres y la cultura de la vergüenza hacen que la sociedad japonesa sea un calvo de cultivo de sentimientos de incompetencia y el deseo de que uno quiera esconderse del mundo”, señala.

En 2013, el hospital de la Universidad de Kyushu estableció la primera clínica ambulatoria del mundo para hikikomori con la esperanza de investigar la patología y encontrar mejores métodos de tratamiento. A lo largo de los años, Kato y su equipo han desarrollado diferentes métodos para la detección precoz e investigado biomarcadores de la patología.

Las personas hikikomori experimentan un aislamiento social voluntario para escapar de todas las dinámicas sociales que les causan presión. Lo que en España se conoce como el síndrome de la puerta cerrada se da sobre todo a partir de los 14 años, aunque tiende fácilmente a convertirse en crónico y, por ello, también hay casos de personas hikikomori adultas.

“El método HiDE es un cuestionario que hemos desarrollado en nuestra clínica del Hospital Universitario. Lo hemos perfeccionado a lo largo de los años, y hoy en día se tarda aproximadamente entre 5 y 20 minutos en completarlo, dependiendo de las respuestas -explica Kato-. Se divide principalmente en dos secciones. En la primera se analizan las características del comportamiento del paciente para ver si presenta hikikomori. La segunda sección nos ayuda a contextualizar el grado de retraimiento social del paciente.”

El equipo también ha añadido un formulario de cribado al HiDE en caso de que los clínicos carezcan de tiempo para administrar la herramienta completa. Sugieren que se administre el cuestionario completo a los pacientes que respondan que “pasan una hora o menos al día fuera de casa, al menos tres días a la semana”.

“El HiDE ha demostrado desde su origen ser una herramienta indispensable para la evaluación estructurada del retraimiento social patológico en nuestra práctica clínica y en la investigación, pero deben realizarse más estudios empíricos para evaluar su validez más allá de nuestra práctica -concluye Kato-. Nos gustaría que lo utilizaran nuestros colegas de todo el mundo, para poder trabajar en el perfeccionamiento de la herramienta. El hikikomori se está convirtiendo en un fenómeno global, y un esfuerzo colectivo para reconocer y tratar el hikikomori será vital”, alerta el profesor.

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