Discoteca sevillana desconvoca el sorteo de una operación de aumento de pecho

La discoteca 'Gabana' de Sevilla ha desconvocado el sorteo, previsto para mañana, de una operación de aumento de pecho entre sus clientas, que se iba a realizar en cooperación con una clínica estética con sede en la capital sevillana.

En un comunicado conjunto la discoteca y la clínica estética han aprovechado este anuncio para pedir disculpas 'al público en general y a cualquier colectivo en particular que se haya podido sentir ofendido' por lo que califican 'sin duda' como un 'error' por su parte.

Ambas partes han afirmado que lo han comprendido así tras constatar la repercusión y las interpretaciones que el concurso, que se completaba con el regalo de un tratamiento facial también entre los clientes del local, ha tenido en medios de comunicación y redes sociales.

'Nunca ha sido intención de las partes implicadas frivolizar con temas tan sensibles y ahora nos damos cuenta del error de planteamiento', se afirma en la nota, que concluye con la reiteración por parte de ambas entidades de 'la más sinceras disculpas por el error cometido'.

En un primer momento la propietaria del establecimiento, Marta Cabrera, había rechazado en declaraciones a Efe que se pudiera tratar de un asunto polémico, ya que consideraba que 'vivimos en un país libre donde decidimos si queremos fumar, formar parte de una asociación o lo que quiera cada uno'.

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) también había reprobado hoy la iniciativa y se había manifestado en contra de cualquier actividad 'donde exista el más mínimo riesgo o probabilidad de convertir la Medicina en un espectáculo' y ha destacado 'la falta de ética' que, en su opinión, rodea esta iniciativa.

Otras iniciativas similares han contado antes con quejas de distintos colectivos, como el pasado enero, cuando el Instituto Balear de la Mujer pidió la suspensión del sorteo de una operación de aumento de pecho organizado por una discoteca de Mallorca porque 'se presenta a la mujer como un objeto erótico, frívolo y sujeto a la instrumentalización de su cuerpo'.

Igualmente polémica fue la decisión en 2008 de una discoteca de Valencia, que provocó las quejas de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC) al entender que no se puede permitir que un acto médico se considere un simple producto de consumo comparable a un equipo informático o de música.

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