Acosado, acosador y cómplice, perfiles de una problemática que trasciende al entorno educativo

Acoso escolar, un problema evitable desde la educación

Cómo darse cuenta pronto de que tu hijo es víctima de acoso escolar o cómo impedir que los escolares sean espectadores silenciosos de este tipo de violencia, de la que en 2012 la Policía recibió 316 denuncias, son reflexiones que provoca el periodista Roberto Mangas con su libro 'A la salida te espero'.
El acoso escolar o 'bullying' es un tema que, además de reflejarse en las noticias, también se puede novelar para hacernos profundizar especialmente sobre sus protagonistas: acosado, acosador y cómplice silencioso. 'Me planteé hacer un libro para ir más allá de la noticia de un día', destaca el periodista y escritor Roberto Mangas (Fuentesaúco, Zamora, 1964). Tras un impactante comienzo -'¡Víctor, noooo....! El joven se dejó caer'-, su novela relata una historia ágil y amena de leer y que hará que nadie vuelva a mirar a otro lado si simplemente intuye un caso de acoso escolar.

Una problemática que, como dice en el prólogo de la obra (editorial Rasche) el psicólogo Javier Urra, 'no es una agresión esporádica, ni una broma puntual, ni un conflicto entre iguales' y que, para prevenirlo, 'los padres han de reconocer que su hijo puede ser un intimidador'. Para ello se deben apreciar signos como que 'siempre quiera imponer sus deseos, que sea dominante, que grite y emplee malos modos (...) o se jacte de sus acciones de matonismo', añade Urra.

'El acosador no lleva ningún síntoma a casa, no llega con heridas, no deja de comer, no dice que no quiere ir al colegio o sus notas escolares no cambian', pero la familia del acosado, que sí podría padecer todo ello, 'puede tardar en verlo'. Mangas, que ha hablado con diversos profesionales antes de escribir su libro, subraya que los padres tienen que 'ver las lucecitas del semáforo' o descubrir esos parámetros anteriormente citados y, cuanto antes, hablar con su hijo e ir al centro educativo.


EDUCAR EN VALORES

Aconseja a los padres que, para prevenir al acosado, eduquen a sus hijos desde pequeños en valores y en la importancia de tener confianza en contar en casa las cosas que les ocurren. En cuanto a prevenir que un menor llegue a ser un acosador, el mensaje de Mangas pasa por no consentir ni dar todo a los niños, pues terminan creyendo que todo se consigue de forma fácil y, si no, utilizando la violencia.

Este periodista afincado en Guadalajara retrata también a esos 'cómplices silenciosos' -los amigos del acosador o los meros espectadores del acoso- que, como se refleja en el libro, son testigos de la violencia verbal o física que ejerce un intimidador o varios.

En cuanto a los centros y educadores, el autor cree que pueden estar preparados para detectar 'unas risillas en clase continuadas' o a 'los grupos', pero advierte que si la víctima o su entorno no dan señales de alarma el acoso es difícil de detectar, mucho más si ocurre fuera del aula.

El acoso escolar puede ocurrirle a chicas y chicos por igual -sostiene-, aunque el de las primeras suele ser más psicológico y el de los segundos más físico, añade el autor de la publicación.

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