De 40.000 muertes súbitas sufridas España, 20% son enfermedades hereditarias

La novena Reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias, que hoy concluye en el Palacio de Congresos de Valencia, ha puesto de manifiesto que de las 40.000 muertes súbitas sufridas en España cada año, el 20 por ciento podrían ser debidas a enfermedades hereditarias.
Se ha recordado que en los últimos cinco años el estudio de la genética ha dado un vuelco revolucionario y ha supuesto un importante avance en la prevención de la muerte súbita en pacientes menores de 40 años.

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) a lo largo de estos tres últimos días ha presentado importantes novedades en la prevención y el tratamiento de la muerte súbita en la IX Reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias, al que asisten más de seiscientos cardiólogos.

El director del Medical School de la Universidad de Girona, doctor Ramón Brugada, ha manifestado que 'existen casos en España en los que se ha podido prevenir la muerte súbita de numerosos miembros de una familia gracias a los beneficios de la genética para la prevención de esta enfermedad'.

'Cuando se conoce el defecto genético que causa la enfermedad en una familia, además del ahorro de tiempo que supone conocer la predisposición genética en sus miembros, estos avances permiten una reducción realmente significativa en el gasto sanitario para la prevención de la muerte súbita', ha indicado el cardiólogo.

Ha dicho que 'una prueba genética tiene un coste de unos 30 ó 40 euros, mientras que realizar los tests habituales para diagnosticar la patología (electrocardiograma, ecocardiograma, prueba de esfuerzo, estudio electrofisiológico o monitorización con Holter) se estima en 300 euros aproximadamente'.

El experto ha indicado que 'la muerte súbita se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de los deportistas de elite en los últimos años'.

'Hasta ahora se creía que el deporte extremo o de resistencia provocaba esta enfermedad, y es cierto en casos concretos de personas adultas que practican deporte extremo de manera repentina sin estar preparadas para ello', ha dicho Brugada.

Según este cardiólogo, el 'unir esta circunstancia con algún factor de riesgo como el tabaco, la hipertensión, el colesterol, la diabetes o la obesidad puede provocar una enfermedad coronaria que desemboque en muerte súbita'.

'Pero éste no es el caso de los jóvenes deportistas acostumbrados a practicar ejercicio de manera habitual, así que hasta hace bien poco no se entendía esta patología en deportistas de elite', ha precisado.

El doctor Brugada ha indicado que 'de nuevo la genética nos trae la respuesta'.

'Algunos deportistas de elite- ha señalado el experto- llegan a ser grandes estrellas del deporte gracias a su corazón súper normal que les permite mejorar los niveles estándares de ejercicio gracias a una hipertrofia cardiaca, un crecimiento del músculo cardíaco'.

A juicio del experto, 'este defecto genético se compensa de manera natural con un engrosamiento de las células del corazón que hace que en cada latido se expulse un 80 por ciento de sangre en vez del 60 por ciento habitual'.

'Ello conlleva una mayor resistencia y es por este motivo que este tipo de perfiles suelen destacar en el deporte sin saber a qué es debido su extraordinario potencial. Al llegar a categorías superiores son obligados a someterse a exhaustivos exámenes médicos y es entonces cuando se dan cuenta de su anomalía cardiaca y deben abandonar el deporte', ha indicado el cardiólogo.

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