Gran parte de la atención está centrada en la irrupción en tromba de la antipolítica del cómico Grillo

La incertidumbre marca el cierre de campaña en Italia

El líder del Movimiento 5 estrellas, Beppe Grillo, durante un mitin electoral en Milán. (Foto: DANIELE MASCOLO)
Italia puso fin ayer a la campaña para las elecciones generales que se celebrarán el domingo y el lunes próximos con inquietud ante el incierto escenario que puede surgir tras ellas, el de un Gobierno sin una mayoría estable en el Senado y la irrupción en tromba de la antipolítica del cómico Beppe Grillo.
Antes del inicio del llamado 'silencio electoral', los principales candidatos aprovecharon para llamar a las urnas a los más de 47 millones de electores que aún no han votado (más de 3,5 millones residentes en el extranjero ya lo han podido hacer), sobre todo al 30 % de indecisos que se calcula que hay.

Gran parte de la atención se centró en Grillo, convertido en el principal enemigo a batir por los políticos y el primer ministro dimisionario, Mario Monti, ante los sondeos que, según el diario 'Corriere della Sera', manejan los candidatos y que dejan al cómico, líder del Movimiento 5 Estrellas, como el segundo favorito.

Como hiciera en el multitudinario mitin de la plaza del Duomo de Milán (norte de Italia) el martes, Grillo consiguió abarrotar ayer la céntrica plaza romana de San Juan de Letrán (con capacidad para unas 70.000 personas), en el último acto de una campaña que basó en mítines callejeros y redes sociales. El cómico, que con un discurso populista arremetió contra la clase política al grito de 'rendíos' y se negó a acudir a los platós de televisión, dio ayer un nuevo golpe de efecto al prohibir la entrada a los medios italianos a la zona reservada de su mitin, salvo al grupo audiovisual Sky Italia.


EL PRINCIPAL FAVORITO

El principal favorito en los comicios, el líder del centroizquierda Pier Luigi Bersani, elegido mediante primarias en diciembre, cerró la campaña en el Teatro Ambra Jovinelli de Roma, donde contó con el apoyo del cineasta Nanni Moretti y en el que insistió en el carácter popular, que no populista, de su candidatura, en defensa de los trabajadores.

Bersani aseguró que consiguió mantener la promesa del primer día, que no contaría 'fábulas', y pidió el voto para su coalición en pro de la renovación parlamentaria, pues dos tercios de sus listas están compuestos por gente nueva y en ellas hay un 40% de mujeres.

Por su parte, el ex primer ministro Silvio Berlusconi canceló a última hora su asistencia al mitin de su partido en Nápoles (sur de Italia) por una 'fuerte conjuntivitis', aunque envió un vídeo en el que insistió en los vínculos de la izquierda con el comunismo, la ideología más 'cruel e inhumana', y concluyó mandando un abrazo a los hombres y un 'doble abrazo' a las mujeres. Berlusconi llamó a los votantes a no optar por las listas que apoyan a Monti, pues, insistió, tienen orquestado un acuerdo con Bersani, y tampoco por Grillo, ya que, dijo, no cumplirá su promesa de 'mandar a casa' a los políticos y con él se presentan candidatos de 'extremísima izquierda'.

Desde el Teatro de la Pérgola de Florencia (centro del país), Monti pidió no volver al riesgo de acabar como Grecia que amenazaba a Italia en noviembre de 2011, cuando la dimisión de Berlusconi propició la llegada del Gobierno tecnócrata, y así apeló a un voto responsable.

'Los ciudadanos pueden votar engañados por promesas falsas, pero después ¿adónde van?', se preguntó el ahora político, en alusión al compromiso de Berlusconi de suprimir el impuesto sobre bienes inmuebles (IMU) a la primera vivienda y devolver lo pagado en 2012.

Italia cierra esta campaña electoral además con el temor por parte de los partidos políticos tradicionales a un elevado nivel de abstención, que puede acrecentarse por el mal tiempo previsto y añadirse a una movilización masiva a favor de Grillo.

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