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Feijóo: "En Galicia nadie ha muerto en la pandemia por falta de asistencia"

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ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO Presidente de la Xunta de Galicia y candidato del PP para el 12-J

Feijóo: "En Galicia nadie ha muerto en la pandemia por falta de asistencia"

Núñez Feijóo reflexiona en un momento de la entrevista.
photo_cameraNúñez Feijóo reflexiona en un momento de la entrevista.
"La deslocalización salvaje causó una falta de aprovisionamiento que arriesgó la propia viabilidad del Estado". "Una bajada del 8-9% del PIB no nos la quita nadie. La recuperación depende de las políticas y la evolución global" 

Con la entrada en la fase 3 y la crisis sanitaria bajo control, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo (Os Peares, 1961), toma mañana las riendas de la desescalada en Galicia. Lo primero será coser la circulación en las cuatro provincias tras tres meses partidas –"Galicia es una ciudad de 2 millones de habitantes", recalca en la entrevista, realizada el pasado miércoles–. Luego tocará empezar a encarar  los planes de recuperación, algunos ya perfilados, condicionados irremediablemente por las urnas del 12-J y la amenaza de un rebrote del covid-19. 

¿Cómo sale Galicia del encierro?
Muy preocupados por el efecto económico. Pero primero hay que agradecer a toda gente que ha estado al pie del cañón. Y concluir que los servicios sanitarios han funcionado. Y el estrés que ha sufrido el sistema ha acreditado el dinero que los gallegos han invertido en mejorar sus hospitales pese a la pasada crisis. Una inversión determinante para que los fallecidos no hayan sido por falta de asistencia. Galicia ha demostrado que tiene un sistema sanitario que se compara con ventaja al de cualquier región europea. Ahora, la patología covid ya es residual. Tenemos que estar preparados para el rebrote –los protocolos están listos– y enfocarse a la recuperación económica y disminuir el impacto social, que lamentablemente va a haber. 

Doblegar la curva de la epidemia costó 3 meses. ¿Cuánto se tardará en voltear la económica? 
Hay distintas visiones. Creamos, además del comité clinico el económico, con expertos académicos y de empresas. Tenemos un sistema que monitoriza la economía gallega semana a semana. La bajada del 8-9% este año no nos lo quita nadie. Posiblemente un par de puntos por debajo de la media española. Es mucho. En lo peor de la crisis, la bajada fue del 3-4% anual. 

¿De qué dependerá el ritmo de la recuperación económica?
Lo iremos viendo según las decisiones correctas del Gobierno, de las administraciones autonómicas, locales y de la economía mundial. Porque no hay un solo problema de oferta, sino de demanda. 

La crisis de la confianza.
Hay un problema de confianza en la economía, en las instituciones, en las políticas. Hay que recuperarla y buscar certezas. 

¿Cómo se ha remapeado su forma de ver la política?
Trabajamos mucho en el ámbito clínico y económico a la vez. Acreditamos que hay mucho conocimiento en Galicia, que hay muchísima solidaridad . Galicia tiene ya el plan de reactivación, que llevaremos al Parlamento en caso de seguir gobernando. Es un diagnóstico muy completo de la situación económica, con planes que afectan a todos los sectores sanitarios, económicos y sociales. Y entraremos a los fondos europeos con cuatro o cinco proyectos tractores –dos en el rural–. Que van a crear, en caso de que podamos consolidarlos, miles de puestos de trabajo.

¿Y el papel de Ourense?
Ourense tiene un papel en el primario importantísimo. Y con márchamo de calidad. Nos interesa lo cualitativo, y las marcas ahí son clave. El sector vitivínicola está despegando, y seguirá. El ganadero, con Coren a la cabeza, va a tener una repercusión en los sistemas energéticos. Nos dimos cuenta  es que los productos de proximidad te daba más fiabilidad desde lo sanitario que productos hechos a miles de kilómetros. Además, la puerta de entrada de Galicia  es Ourense. Y la oportunidad del AVE –lamentablemente no nos han informado del impacto del covid en las obras–va a ser determinante. 

Otra lección que queda son los riesgos de la deslocalización. 
La deslocalización que ha sufrido Europa, trasladadando material estratégico para los estados, ha sido muy preocupante. No había mascarillas quirúrgicas, no había respiradores. Hubo que ir a China. Ahora ya los tenemos. Hemos aprendido que una deslocalización salvaje provoca falta de aprovisionamiento a los estados, que compromete en momentos de tensión su propia viabilidad. Y ahora probablemente haya un movimiento de reubicación de de productos que se deslocalizaron sin ver las consecuencias secundarias. 

La gestión pública también ha salvado la crisis de las residencias. ¿Toca repensar el modelo?
Sanidad todavía no nos ha dicho cuánta gente ha fallecido en las residencias. Nos hace pensar. Galicia sí ha dados los datos, y está entre las CCAA con menor porcentaje de fallecidos en residencias, siendo muy importante. Aquí hemos visto de todo. Centros de economía social, como San Rosendo, con datos muy buenos en muchas. En algunas entró el virus. Lo mismo en privadas . No podemos demonizar. Pero sí digo, sin hacer demagogia, que hay que revisar la configuración de las residencias para poder aislar a usuarios. Y hacer una reflexión, global, de cómo conectamos la sanidad y las residencias. Tiene que haber una relación muy fluida que hay que mejorar.

"si europa pide ajustes para los fondos, probablemente el gobierno se rompa" 

Adiós a la Galicia partida. ¿Tuvo sentido mantener tanto tiempo esa división?
No. Tuvo sentido en los primeros quince días. Impactados, no conocíamos el comportamiento del virus, no teníamos material suficiente. Luego no ha tenido sentido epidemiológicamente. Esta decisión se tomó porque otras comunidades lo necesitaban, y para no hacer distinciones se obligó a Galicia. Conllevó un gran impacto económico, sin entrar en lo social. 

¿Cree que si los votos del BNG hubiesen sido decisivos para ampliar el estado de alarma, el Gobierno hubiese cedido antes? 
No sabría qué decirle. El BNG tiene un voto, ojalá pudiese ser útil. Pero lo útil sería que el líder del Gobierno y de la oposición hablasen durante la pandemia. Y pactasen. Pero prefirió al independentismo. Y eso da lugar a asimetrías.

¿Faltó sensibilidad con Galicia?
No es fácil gestionar una pandemia. Y sobre todo cuando llegas quince días tarde. La Xunta, el 27 de febrero crea la comisión del covid. El 1 de marzo compramos los primeros respiradores, 150. Y contratamos a 66 personas. Hoy tenemos más de 1.500 personas trabajando en hospitales y centros de salud. Si esto lo hubiésemos hecho en el conjunto de España, la pandemia hubiese sido distinta. El Gobierno trató de hacerlo lo mejor que pudo pero... Han habido lagunas importantes. En cuanto empezamos a hablar de cogobernanza, las cosas han ido mejor. Y prueba de ello es que la fase más difícil, la de la apertura, con el mayor riesgo de rebrote, sorprendentemente vamos a ser los presidentes autonómicos la que la vamos a hacer.

¿Le preocupa el mes de julio?
Claro que me preocupa el rebrote. Estamos preparados. El compromiso es que cualquier paciente con sintomatología covid le tenemos que hacer una PCR en 24-48 horas. Si da positivo, tenemos que contactar con todas las personas, con buscadores que rastrean contactos y hacerles test. Estamos estudiando las aguas residuales. Para saber dónde puede haber un foco.

En un rebrote, ¿cabe imaginar confinado a un barrio gallego?
Sin duda. Cuanto mayor concreción en el aislamiento, menor afectación. Si hay un rebrote en un barrio tenemos que ver cómo aislamos y cómo hacemos test para reducir impacto. La capacidad de testeo es clave ante un rebrote. Una vez que estén los turistas, se crucen las enfermedades respiratorias, la bajada de temperaturas y la gripe, estaremos otra vez en una tensión de reproducción de rebrote. 

¿Tiene sentido que vayan a llegar casi al mismo tiempo a Galicia un madrileño, un vecino de la Raia y un italiano? 
En el ámbito europeo, los protocolos de turismo no están hechos con el rigor que el sector necesita. Ya sea test en origen –lo lógico– o destino, los necesitamos para volar. Faltan guías, protocolos... y sin vuelos, los 80 millones de turistas que entran en España cada año no se van a repetir. Es cierto que Galicia el 80% es nacional, y sufriremos menos que en otros sitios.

No se fiaba de Sánchez. ¿Y ahora? 
Mientres la pandemia continúe hay que ser prudente. Intenté mantener la lealtad y la critica constructiva. Hay cosas que propuso Galicia que se han ido aceptando. Me gustaría que pasase un poco más de tiempo para analizar y pedir responsabilidades sobre cuestiones claves: llegar tarde a la alarma epidemiológica –tenía que haber sido en febrero, como mucho en la primera semana de marzo–, y la acaparación de las competencias sanitarias, impidiendo durante una semana a los servicios de salud comprar material que veníamos comprando con normalidad, desde un Ministerio que no tiene capacidad logística para ello. 

Pidió sosiego a la política madrileña. Si antes veía un sarampión, ¿qué sufre ahora el Congreso?
Dos años de la moción de censura a Rajoy. ¿En qué mejoramos? Más inestabilidad política, económica... Se busca la confrontación. El Gobierno se convierte en un pirómano, en lugar de bombero. La oposición debe ejercer su papel sabiendo que este es el contexto de juego –para no hablar de la falta de verdad en Interior, de la entrevista de la ministra de Igualdad...–. Lo mejor es el sosiego. Los españoles tienen que saber que hay una alternativa. Ese es el objetivo. 
 

En ese camino ha habido choques dentro del PP. ¿Entiende que Álvarez de Toledo diga que a veces no lo entiende a usted? 
Le honra su sinceridad, y en democracia, cuando uno da su opinión, tiene que estar preparado para su respuesta. Dentro del partido, y estando de acuerdo en el diagnóstico, tenemos diferentes tratamientos. Son sensilidades distintas. 

Ha cruzado reproches por Alcoa con el Gobierno. ¿Nacionalizarla es una opción?
Todo aquello que no sea tener un escenario para las electrointensivas es la inviabilidad de Alcoa. Da igual que sea pública, privada, semipública... nadie puede producir a pérdidas. Es la tormenta perfecta. Sin tarifa, irán cerrando. La primera será Alcoa. Al sistema energético de nuestro país le sobra ideología y le falta competitividad. 

En el postcovid, ¿es irremediable una subida fiscal? ¿Es la oportunidad para armonizar con Europa y entre CCAA?
Lo primero que hay que facilitar es el aplazamiento de impuestos a ciudadanos y empresas. Una empresa no puede pedir un crédito al ICO o a la Xunta, y una parte dedicarlo a pagar impuestos. No hablo de condonarlos. Mandar el mensaje del incremento de presión fiscal, no vas a recaudar más –porque el consumo ha bajado– y estás ahuyentando la reactivación. Temas de armonización fiscal en Europa, es una asignatura pendiente. 

Es clave para el estado del bienestar, y ante las multinacionales. 
Hagámoslo, pero ahora no. Toca estimular consumo, inyectar liquidez a las empresas, flexibilizar relaciones laborales...Lo que están haciendo los alemanes, los países del norte de Europa. Aprendamos de las buenas prácticas y desterremos planteamientos ideológicos que solo nos van a traer paro y pobreza. La deriva del actual PSOE... el "no es no" del 2016  sigue vigente. 

¿Ve entonces margen para un cambio de rumbo del PSOE? 
Margen hay. Voluntad, no. Comprendo que si hay una aproximación al PP la coalición puede romperse. Pero has de decidir. 

¿La coalición durará cuatro años?
Si Europa en el dinero que nos va a prestar pone condiciones de reformas estructurales...probablemente el Gobierno se rompa. 

Está el dique Calviño y Escrivá. 
Están en el mismo Gobierno que Iglesias y Montero. Son diferentes actores, con diferentes guiones, pero la obra de teatro es la misma. 

Galicia encara las elecciones más atípicas y las encuestas parecen respaldar su gestión. ¿Cómo las lee?
Como lo que son, encuestas. Y el escenario incierto de la participación. 

¿Teme esa caída?
A cualquier persona, independentiemente de su edad, le pido que vaya a votar. Luego que vote lo que quiera. Los colegios estarán con toda la seguridad. Vamos a dar un mensaje a España: qué Galicia queremos hasta el 2024.Las encuestas siempre fueron encuestas, pero ahora tienen menos valor. No oculto que las favorables ayudan a seguir trabajando, pero tras algún tiempo en política soy muy escéptico ante resultados cantados. Sobre todo si el resultado es sí o sí mayoría absoluta. Creo que vamos a ganar, pero la absoluta no la tiene garantizada nadie.