GALICIA

“En dos minutos era todo fuego"

"Estaba en el sótano, oí una explosión, salí a la terraza y el techo de las termas ya era fuego", explica Maxi Ibánez, vecino de la casa colindante. Su madre lamenta: "Da pena verlo así, con la gente que había hace solo unos días...".

Una vecina observa el esqueleto del balneario, una vez sofocado el incendio. Numerosos curiosos acudieron durante el día al lugar.
Una vecina observa el esqueleto del balneario, una vez sofocado el incendio. Numerosos curiosos acudieron durante el día al lugar.
“En dos minutos era todo fuego"

Se oyó una explosión fuerte, o dos, no sé!". Los vecinos del entorno de A Chavasqueira pasaron la noche a las puertas de sus casas, en corrillo, tranquilos, eso sí, gracias al rápido trabajo de los bomberos. "Las llamas se proyectaban sobre la fachada, me desperté por cómo deslumbraba", aseguraba una de las vecinas del bloque de edificios. "Son llamas impresionantes", añadía otro, todavía con el susto en el cuerpo. Saltaron los automáticos de A Chavasqueira e inmediatamente se creó "una gran  bola de fuego", definían los allí presentes. 
Las llamas eran visibles desde múltiples puntos de la ciudad. Una columna de humo anaranjada despertó la calma de vecinos y curiosos, que pasadas las 1,30 horas se empezaban a agolpar en el entorno del complejo termal, que la Policía se apresuró a acordonar. Antes ya había vivido momentos intensos Maxi Ibánez, vecino de la casa contigua a las termas. 
"Estaba en el sótano viendo una película y escuché una explosión. Salí para fuera y vi cómo el techo de las termas se prendía fuego. Se lo dije a mi madre y salí corriendo a buscar a los bomberos. Les golpeé la puerta como 20 veces, hasta que se asomó alguien. Pero ya estaba todo en fuego, en dos minutos prendió todo", contaba,  pasadas las dos y media de la mañana, con el fuego controlado.
Su progenitora llamó al 112: "Les dije, hay fuego en A Chavasqueira, y no daban crédito, me preguntaban, ¿dónde, en un coche o dónde? ¡No, en la misma terma!, insistí". También se tuvieron que ocupar de que las llamas no llegasen a su finca con una manguera, enfriando la zona, como hacían otros vecinos. Todos buscaban en la penumbra de la madrugada posibles porqués, con el susto en el cuerpo. Un cortocircuito o una bombona, todo tipo de cábalas pasaban por la boca de los presentes. Nadie sabía con certeza lo que había sucedido. 
La madre de Maxi, argentina de origen italiano, mostraba su pesar. "Pensar que esto ha acabado así, después de la cantidad de gente que hubo hace unos días... Si llega a haber viento habría sido una desgracia".
El presidente de la asociación de vecinos A Chavasqueira, Amancio Rodríguez, que calificó el incendio de "tragedia" al tiempo que recordaba que los vecinos llevan años solicitando mejoras en el entorno, también mostró preocupación por el futuro de los ocho trabajadores del balneario.

EL DÍA DESPUÉS
El incendio atrajo a numerosos curiosos durante la jornada posterior. Juan Pablo Lamas disfrutaba del agua termal sobre las 11,30 horas en las pozas públicas. "É unha pena ver todo en cinsa. Non sei que puido pasar. De vez en cando veño, pero isto non é igual sen o balneario", lamentó. Milagros Justo caminaba en dirección a O Tinteiro. Esta mujer aseguró que solía caminar a diario por las márgenes del río  a la altura del Puente Romano. "Hoxe acerqueime para ver o balneario, que puido pasar?", se preguntaba, y añadía: "Que pena, para algo bo que temos, arde!" A su lado, Jaime Álvarez, intentaba apartar la maleza para comprobar los daños. "Ardeu todo. Eu estiven dentro en tres ou catro ocasión e todas as instalacións eran de madeira", recordaba. "Teñen que volver a poñelo en funcionamiento, ben de forma pública ou privada", comentaba. n