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Trapero admite que informaba a Interior de los planes de Fiscalía contra 1-O

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Trapero admite que informaba a Interior de los planes de Fiscalía contra 1-O

El mayor de los Mossos d`Esquadra Josep Lluis Trapero ha admitido hoy que informó al exconseller de Interior Joaquim Forn, al exsecretario general César Puig y al exdirector de la policía Pere Soler de las órdenes de la Fiscalía para evitar el 1-O, aunque ha precisado que las cumplió.

Interrogado por el fiscal Miguel Ángel Carballo en el segundo día del juicio por rebelión en la Audiencia Nacional, Trapero reconocido que puso en conocimiento de Forn -condenado por el Supremo a 10 años y medio de cárcel- y a Puig y Soler -que al igual que el mayor afrontan una petición de 11 años de cárcel- el contenido de las instrucciones de la Fiscalía para evitar el 1-O, pese a que algunas de ellas eran secretas.

"No lo hice con ninguna mala fe, todo lo contrario. No lo puedo explicar de manera diferente, es así", ha admitido Trapero, ante la insistencia del fiscal, ante quien ha justificado que comunicara estas instrucciones a sus jefes políticos porque implicaban por parte de los Mossos el uso de recursos, de dinero, de alquiler de material y porque "no eran temas especialmente secretos" ya que estos documentos acababan siendo publicados en la prensa.

A través del análisis de la cuenta de correo electrónico de Trapero, la Guardia Civil descubrió que el mayor había remitido el 12 de septiembre un mensaje a Forn, Puig y Soler informándoles del contenido de la instrucción 2/2017 que les acababa de notificar la Fiscalía Superior de Cataluña para impedir el referéndum ilegal.

Días después también informó a Pere Soler del contenido de la tercera instrucción de la Fiscalía, que el ministerio público declaró secreta, según ha reconocido el propio Trapero, que ha alegado que no lo hizo de mala fe y que, en cualquier caso, siempre dio cumplimiento a las resoluciones judiciales.

De hecho, el mayor ha destacado que también remitió a la Fiscalía informes en que detallaba el cumplimiento de sus órdenes y que en alguna ocasión lo hizo en persona ante el Fiscal Superior de Cataluña.

La Fiscalía da una gran importancia en su escrito de acusación al hecho de que Trapero comunicara a sus jefes políticos las órdenes de la Fiscalía para impedir el referéndum ilegal que promovían desde el Govern, al concluir que demuestra la existencia de una "estrategia conjunta" entre el mayor y los otros acusados por rebelión en la causa de la Audiencia Nacional, Puig y Soler.

En un exhaustivo interrogatorio por parte del fiscal Carballo, Trapero ha alegado en varias ocasiones que no tenía en aquella época tiempo suficiente para leer todos los informes que le remitía el área de Información de los Mossos d`Esquadra para advertir de los riesgos sobre la seguridad ciudadana en el 1-O.

Ante las incisivas preguntas del fiscal, Trapero se ha escudado en ocasiones en el desconocimiento y ha señalado que quién debería dar explicaciones sobre los análisis de riesgo era el entonces comisario de Información Manel Castellví, que ha sido citado como testigo.

Es más, cuando el fiscal le acorralaba por el contenido de un correo que le remitió Castellví, cuyo contenido contradice su versión de que remitían a la Fiscalía toda la información sobre sus actuaciones dando cumplimiento de sus instrucciones, ha desvelado que el propio comisario le confesó que le envió este mensaje al día siguiente de haber llegado de viaje y no sabía lo que había pasado.

"(Castellví) hizo este correo sin saber lo que estaba haciendo la Comisaría de Información. Me lo ha contado él", ha argumentado.

El mayor ha defendido además sus comunicaciones internas a los agentes de los Mossos tras el 20S agradeciéndoles su labor e insistiendo en la importancia de ser "especialmente cuidadosos" con el uso de la fuerza.

El fiscal, que acusa a los Mossos por la pasividad del 20S y el 1-O, ha inquirido a Trapero si le constaba algún exceso de los Mossos contra independentistas, a lo que el mayor ha contestado negativamente, asegurando que "una actuación policial que hubiese sido desmedida y con alguna consecuencia grave, como estaba el ambiente social en Cataluña, habría sido muy difícil de gestionar".

"Teníamos que actuar así porque cualquier cerilla (en su declaración se le ha escapado la palabra `misto` en catalán) podría encender una hoguera importante", ha justificado Trapero, que ha recordado que el 20 y el 21 de septiembre hubo varias agresiones a agentes de los Mossos d`Esquadra.

Trapero ha enfatizado su defensa por la mediación el 20S, al considerar que no se podían "liar a palos" con miles de personas y con más de 40 escenarios de actuación abiertos de manera simultánea en varios puntos de Cataluña.