ESPAÑA

Batet y la Fiscalía derivan al Supremo la situación sobre los políticos presos

El Ministerio Público exige la "suspensión inmediata" como parlamentarios de Junqueras, Sànchez. Rull, Turull y Romeva

El rey y Batet, durante la audiencia en el Palacio de la Zarzuela.
El rey y Batet, durante la audiencia en el Palacio de la Zarzuela.
Batet y la Fiscalía derivan al Supremo la situación sobre los políticos presos

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, trasladó al Tribunal Supremo la responsabilidad de dar el primer paso para la suspensión de los diputados y el senador catalanes que se encuentran en prisión preventiva por un presunto delito de rebelión, lo que implica que la decisión, sea la que sea, se tomará dentro de unos días. Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull, así como Raül Romeva, se convirtieron el ayer en diputados y senador a todos los efectos, y así, pueden beneficiarse ya de derechos y prerrogativas asociados a sus cargos, como el cobro del sueldo o el acceso al régimen de protección social. Sin embargo, también han de cumplir unos deberes, caso de asistir a los plenos.
La consulta de Batet al Supremo coincidió prácticamente con la petición de la Fiscalía, para la que debe ser el tribunal el que comunique a las Mesas "la aplicación inmediata" del precepto legal que obliga a la suspensión de los presos, es decir, el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim). Los cinco se encuentran presos porque están siendo juzgados en el Tribunal Supremo por un posible delito de rebelión dentro de la llamada causa del "procés". Estar en la cárcel y ejercer las funciones de diputado y senador es una compatibilidad o incompatibilidad que va camino de provocar una colisión institucional.

Presión de la oposición
Como el martes comenzó la legislatura, ya están formadas las Mesas del Congreso y del Senado, que tendrán que reunirse para analizar los asuntos pendientes y más candentes. Ésa sin duda es la situación de unos diputados que ayer acataron la Constitución desde la lealtad al referéndum del 1 de octubre o como "presos políticos", lo que ha redoblado la presión de PP, Cs y Vox.
El líder de los populares, Pablo Casado, destacó que en esas fórmulas de acatamiento puede haber perjurio, y al mismo tiempo su partido ha llevado a la Fiscalía los vídeos que el lunes grabaron los presos en el interior de la sala en la que pudieron completar los trámites para ser luego diputados y senador, lo que también permitió el Supremo que hicieran.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha continuado con los ataques a Batet por lo que, a su juicio, dejó que sucediera ayer en el Congreso. Dijo que su actuación no fue "decente". Más adelante, tras conocer la maniobra de la presidenta de la Cámara, señaló que "cada minuto que pasa" sin que se suspenda a los presos es "un minuto más de humillación al pueblo español".
La maniobra de Batet se produjo el martes por la tarde, tras ser elegida para la Presidencia. Envió un escrito al Supremo para que le aclarase y le informase sobre qué ley habría que aplicar conforme a la situación procesal de Junqueras, Sànchez, Rull y Turull. Una segunda decisión la tomó ayer y la anunció tras volver del Palacio de la Zarzuela y de la audiencia con el Rey, al que comunicó la constitución de la Cámara. Se trata de convocar la primera reunión de la Mesa del Congreso para hoy.
Batet reconoció que difícilmente la contestación del Supremo la tendrá la Mesa, pero subrayó que es el procedimiento "adecuado" para "llegar cuanto antes" a una decisión, al tiempo que negó que esté demorando el proceso. El órgano de gobierno del Congreso, por tanto, analizará la situación de los cuatro diputados electos y habrá debate entre los partidos que la integran, PSOE, PP, Cs y Unidas Podemos, pues los criterios difieren. 
Populares y Ciudadanos abogan por la suspensión inmediata, Unidas Podemos por esperar a los informes y el PSOE por esperar al Supremo. Como ha dicho Batet, "no es voluntad de esta presidenta obstaculizar las funciones", aunque, por lo visto y escuchado, el ambiente se antoja enrarecido.