Juan Tizón: “Soy socio del Celta pero lo que me gusta es el fútbol aficionado”

Juan Tizón pasó por Atlántico con un ejemplar de su insigne libro.
photo_camera Juan Tizón pasó por Atlántico con un ejemplar de su insigne libro.
“También hago un reconocimiento al balonmano y al remo, que ahora es el deporte de moda”, autor del libro 'Pasión por un club, amor por Chapela'

De ser una cantiga, el libro “Pasión por un club, amor por Chapela” sería de amor. O de amigo. Pero nunca de escarnio. Porque Juan Tizón, chapeleiro de pro, se lió la manta a la cabeza y se puso a escribir la historia del Club de Fútbol Chapela, que es la de sus vecinos y la suya propia. Feliz. El único problema que tiene es que no puede editar tantos como se demandan. Mucho amor.

 

 

¿Este libro una declaración de amor al Chapela?

Mayormente, está hecho para el Club de Fútbol Chapela. Empecé a buscar datos desde 1923 pero no encontré nada hasta 1927. En esa época no había fútbol federado en Chapela, pero sí mucho de aficionados entre bares o así. Lo que se llamaban retos entre vecinos, entre parroquias… Empecé desde ahí y hasta hoy.

 

¿La primera idea para hacer el libro de dónde sale? ¿Alguien se lo indica?

Hay mucho futbolero en Chapela y me dijeron que la persona que podía hacer algo para que no se perdiese todo era yo. En principio, estaba reacio, pero me entró un poco el gusanillo y empecé. Lo que pensé que iba a ser cuestión de nada, me llevó muchísimo.

 

¿Cuánto tiempo?

Aproximadamente, cuatro años y medio. Mucho trabajo, mucho dolor de cabeza. Pero también mucha satisfacción, porque me encontré con mucha gente que hacía 50 años que no veía y ahora tengo fotos maravillosas.

 

Porque además de bucear en archivos, hubo que hablar con gente.

Con muchísima. Exjugadores, expresidentes, exdirectivos…

 

¿Cuántos años pasó en el Chapela y con  qué labores?

Casi toda la vida. Empecé en año 1969 como secretario y al año siguiente ya empecé a jugar. Estuve cinco o seis jugando y ya vi que lo que me gustaba era entrenar. Empecé a hacerlo. Y después directivo, todo… Ayudando al Chapela. Casi toda la vida, aunque ahora en los últimos años no porque uno se va haciendo mayor e ir al campo de fútbol de Chapela es un verdadero sacrificio. Cae muy a desmano, en invierno hace frío… Te vas alejando. Pero estoy ahí. 

 

¿Cómo surge ese amor por un club modesto?

Es que soy de Chapela y la quiero mucho. Cuando era niño, ya iba a ver a los mayores jugando y después ya pude jugar yo. Pero, sobre todo como entrenador, tuve oportunidades de salir pero no. Yo siempre quise dedicarme al Chapela. Por eso le tengo tanto amor al club.

 

El libro es como una gran dedicatoria.

Es que muchos no saben que si no fuese por la gente del pueblo de Chapela no tendríamos  campo ni nada. Hay que hacer un reconocimiento a esa gente y este libro tiene ese enfoque. Se habla mucho de cómo la gente de Chapela ha colaborado con el club.

 

A uno le puede chocar ese amor por un club que ahora mismo tiene al equipo en Tercera Autonómica, que no ha asomado al fútbol estatal, aunque sí tiene mucha base. ¿Ahí se une pasión por el fútbol, por el deporte en general y por el vecindario?

Sí. A mí siempre me gustó mucho el fútbol como aficionado. Soy socio del Celta desde el año 1963, el número 98. Pero a mí lo que me gusta es el fútbol aficionado.

 

¿Echa de menos ir por el campo?

Si voy es ahora que viene el buen tiempo. Durante el invierno ya no puedo.

Volvamos al libro. Cuando lo empezó, ¿en qué tamaño pensaba?

Nada. Es que no esperaba irme tan atrás. Era para empezarlo en 2020 pero una vez que te has metido, es muy difícil cortar. Porque todo el mundo quiere, quiere y quiere. Pero llegó un momento en que me dije que tenía que acabar. Es muy difícil. La curiosidad te lleva: ¿y antes qué pasaría? 

 

¿Y cuándo lo ha cerrado?

En 2023. Los últimos años va más enfocado a la clasificación  y fotos del primer equipo, aunque también hay de fútbol base.  El libro es de todas las categorías.  Paré porque no daba hecho.

 

Una vez terminado con el Chapela de fútbol, se metió con el de balonmano y con el remo.

Es un reconocimiento a su labor. Yo soy futbolero pero reconozco que el balonmano ha hecho y está haciendo una labor enorme y el remo, lo digo mucho, es el deporte que está de moda en Chapela. Es impresionante. Por las mañanas veo desde mi casa entrenar a los chavales en el mar en pleno invierno. Así tienen lo que tienen.

 

E incluso menta casos individuales de deportistas señeros como Marcos Serrano.  

Es que soy aficionado al deporte en general y me gusta mucho el ciclismo, me encanta. A veces me pongo la etapa que ganó en el Tour. No digo que sea un amigo mío, pero me llevo muy bien con él. Cuando ganó esta etapa, me emocioné.  No pudo estar en la presentación del libro porque estaba con el equipo, pero quería que saliese en el liibro.

 

Una curiosidad, ¿en qué trabajó?

Mi vida siempre estuvo en el Berbés. Mi padre tenía barcos y cuando murió, seguí yo con la empresa. Y hasta que me jubilé. También tuvimos una oficina de compra y venta de pescado. Siempre relacionado con el mar.

 

¿Si alguien quiere conseguir este libro, cómo puede hacer?

Pues tiene que ponerse a la cola. Porque hice 400 libros y tengo sobre 430 reservados. Tengo 300 ya entregados. Sé que alguno va a fallar y, si es así, cedería ese ejemplar a quien lo quiera. No pudo hacer otra edición porque es muy caro. Está subvencionado por varias intituciones pero si hago una edición nueva, ya no lo estaría. Y yo no quiero vender el libro por 50 o 60 euros, que suponga un esfuerzo a la gente. Yo quería que el libro llegase a todo el mundo

 

Si ya tiene reservados más que la propia tirada, es obvio que la respuesta ha sido muy positiva.

El libro tuvo mucho éxito y estoy muy contento.

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