Fernando Hernández: “Del patrimonio no hay que preocuparse pero sí ocuparse”

Fernando Hernández, en el set de AtlánticoTV.
photo_camera Fernando Hernández, en el set de AtlánticoTV.
"El patrimonio familiar es un problema que, en menor o mayor medida todo el mundo tiene", dice Fernando Hernández

Fernando Hernández es Senior Advisor de Insignium Iberia, empresa de asesoramiento financiero independiente que forma parte de un grupo financiero fundado en Zúrich en 2012. Ha trabajado en el sector financiero desde 1998 ocupando puestos de responsabilidad dentro de los equipos de gestión patrimonial en Safei, Inversis y Andbank. Se ha especializado en inversión socialmente responsable (ESG por sus siglas en inglés que se traducen por medio ambiente, social y gobernanza). Hace unos días ofreció una conferencia en el Círculo de Empresarios sobre el asesoramiento global para tomar decisiones correctas y el concepto de Family Office. 

 

 

¿Cómo se debe gestionar el patrimonio para tomar decisiones correctas?

El patrimonio familiar es un problema que, en menor o mayor medida todo el mundo tiene. Lo que muchas veces no hacemos bien es contemplar la globalidad de ese patrimonio. Solemos decir, la parte que tengo que invertir, pero ¿y el resto? Tienes tu parte inmobiliaria, tu empresa, tu familia con distintos horizontes temporales, con distintas formas de ser y perfiles de riesgo. Muchas veces estas cosas no se contemplan de una forma suficientemente profesional. Intentamos ser didácticos y dar soluciones para que la gente vaya viendo esta forma global de entender las finanzas.

¿Sirve para todos figuras como la Family Office?

La figura de la oficina familiar se suele estructurar para patrimonios elevados, pero creo que el concepto es válido. Esa forma de hacerlo, de corte empresarial, incluso con comités o estatutos, es una forma de entender que esto no es juego, es algo que tienes que hacer te guste o no te guste. El patrimonio hay que ocuparse de él, no preocuparse, pero sí ocuparse.

¿Cómo nos ocupamos para que luego no tengamos preocupaciones?

Tenemos que entender lo que pretendemos con las distintas partes del patrimonio. Un ejemplo es que puede haber tres generaciones en una familia y nada tiene que ver la generación más mayor con la generación más joven. Probablemente, las inversiones tienen que contemplar esas distintas casuísticas. Hipotéticamente puede haber distintas cuentas, distintas estructuras de cartera. Cada caso es un mundo, pero no debemos quedarnos en la superficie, sino ver la globalidad, incluso a la hora de ver los reportes finales.

¿Qué ventajas puede tener un asesor para gestionar nuestro patrimonio?

Yo diría que la única forma de hacerlo es a través de un asesor. No es que queramos meternos con las entidades financieras, pero ellas tienen una razón de ser distinta. Ofrecen un producto, sus depósitos, sus cuentas y sus profesionales, que son muy buenos. Pero normalmente estamos hablando de familias que suelen tener distintas entidades financieras, distintos productos y necesitas a alguien externo que lo vea todo de una forma global y que te pueda asesorar y sea capaz de decirte dónde necesitas otro tipo de ayuda. Tú tienes un problema legal y vas a un abogado, no se te ocurre resolverlo por tu cuenta, no sé por qué en la parte financiera cuesta un poco más.

¿Por qué nos cuesta?

Confianza. El mundo financiero tiene una prensa de no hacer bien las cosas, de comisiones ocultas, que no ves y aparecen y eso ha generado mucha desconfianza. Tienes que ponerte en manos de alguien con quien tengas confianza. Esa es la cuestión fundamental.

Es además especialista en criterios ESG, inversión socialmente responsable, ¿son las finanzas hacia las que vamos?

Es que vamos a una concepción de hacer las cosas de forma socialmente responsables o de otra forma a lo que se ha hecho en las últimas décadas. La retención de talento es fundamental y esto es ESG, que también es el cambio climático o las emisiones. A la hora de hacer cualquier inversión necesitas entender bien ESG para hacer bien las cosas.

¿Es rentable?

Ni si ni no. Esto sería como decir ¿un fondo de inversión es rentable? Si el gestor lo hace bien y si el mercado sube, pues sí. Un ejemplo, ¿dentro de X años seguiremos bebiendo tantas bebidas azucaradas? Ahí lo dejo, las demandas del consumidor van a cambiar. Hay que ocuparse de ello. Los líderes tendrán una ventaja frente a los que han dejado todo esto para el final.

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