Mercedes se cuestiona vender en exclusiva eléctricos en 2030

Un vehículo en la planta de Sindelfingen de Mercedes.
photo_camera Un vehículo en la planta de Sindelfingen de Mercedes.
“Tal vez hubo demasiado optimismo en toda la industria”, dice el CEO de la empresa alemana

Era verano de 2021 y Mercedes lanzaba un importante órdago a sus competidores: vender modelos exclusivamente eléctricos en 2030. La hoja de ruta pasaba por levantar ocho gigafactorías y desarrollar plataformas exclusivamente eléctricas a partir de 2025. Hasta 2030, esperaban invertir 40.000 millones de euros. “Siempre que el mercado lo permita”. Esta era la letra pequeña del anuncio, emitido hace casi tres años. Pero a falta de un año para dar cubrir la primera etapa, desde la firma germana empiezan a desdecirse y deslizar que, quizás, no llegó el momento de dar el salto en exclusiva al coche eléctrico.

“Tal vez hubo demasiado optimismo en toda la industria, ahora hay más realismo. Por eso mantenemos nuestros motores de combustión de alta tecnología. Y estoy muy contento de que seamos flexibles: podemos construir coches de combustión altamente eficientes en la misma banda, pero también híbridos enchufables y vehículos eléctricos”. Estas fueron las palabras de Ola Källenius, CEO de Mercedes, al medio alemán Die Zeit. En la entrevista, el directivo fue preguntado sobre el futuro eléctrico de la marca y su intención de mantener su apuesta exclusivamente eléctrica a partir de 2030, algo que no confirmó.

En un cambio de rumbo, Källenius apuntó que “no conocemos el momento del último motor de combustión, los clientes preguntan: ¿Puedo obtener un motor de combustión de Mercedes después de 2030? Sí, por supuesto. Nuestra gama de productos se basa básicamente en los deseos del cliente y siempre estará a la vanguardia tecnológicamente, lo que también incluye los motores de combustión”.

Hasta ahora, Mercedes había anunciado que daría el salto al coche eléctrico con la apertura de la nueva década pero en estos momentos ya apunta a que será posible comprar motores de combustión en Europa siempre que se permita. Con esto se hace referencia a la intención de las políticas europeas de prohibir a partir de 2035 todo motor de combustión que no sea neutro en emisiones de carbono. Se apunta a 2026 como uno de los puntos de inflexión. “El plan de la UE es comprobar en 2026 dónde estamos situados y comprobar si (la prohibición de 2035) es factible o no”. Una de las patas más importantes de esta decisión será la infraestructura de carga, asegura Källenius en la entrevista.

El futuro del mercado eléctrico en Europa es difuso. Por una parte, algunos países empiezan a ver con buenos ojos la retirada de los subsidios a la compra pero los fabricantes tienen ante sí el reto de hacer vehículos eléctricos más asequibles. Al mismo tiempo, China está intentando desembarcar a toda velocidad.

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