ECONOMÍA

La escasez de empleo cualificado se agrava en la pesca y el metal de Vigo

Los pesqueros necesitan perfiles diversos como oficiales de puente.
photo_camera Los pesqueros necesitan perfiles diversos como oficiales de puente.
La industria metalúrgica necesita uno 500 trabajadores especializados y el sector pesquero cientos de marineros para embarcar, pese a que hay  más de 23.000 parados. Las empresas de metal tienen dificultad para cubrir perfiles técnicos y digitales, y la pesca, un problema de relevo generacional. Faltan también fontaneros y carpinteros 
Con la cifra tan alta de parados que hay (sólo en Vigo, 23.477 personas registradas en las oficinas del SEPE), cuesta encajar que haya empresas que no encuentren trabajadores. Hablamos  de empleo cualificado, que en Vigo escasea de manera acusada en sectores claves de la economía como metal y pesca. 
La industria metalúrgica tiene un déficit de trabajadores cualificados de 800 personas en toda Galicia, de los que 500 se necesitarían en el área viguesa, tal y como constata la patronal gallega del metal, Asime, que apunta a un "desajuste en el mercado laboral entre formación y empleo". "Las empresas tienen dificultades para cubrir los perfiles más técnicos y de mayor especialización", indica el secretario general, Enrique Mallón, en relación a perfiles como soldadores, mecanizadores, tuberos fresadores, matriceros, electromecánicos, ajustadores o delineantes, todos ellos trabajos técnicos pero con alta especialización. 
El sector demanda cada vez más perfiles con una mayor preparación como pueden ser los ingenieros y profesionales ligados al ámbito digital con competencias en ciberseguridad, administración de redes, programadores, 'big data', robótica, inteligencia artificial, tecnología 5G o robótica. 
En la pesca el principal handicap con el que se encuentran las empresas es la falta de relevo generacional. "Es un grave problema que tenemos desde hace tiempo. Demandamos personal cualificado y con vocación de incorporarse a una actividad muy sacrificada, pero a su vez gratificante", indica Javier Touza, presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), un colectivo que necesitaría incorporar a cientos de profesionales de perfiles muy diversos, entre ellos oficiales de puente, personal de máquinas, contramaestres o marineros. Los armadores lamentan la "imagen deformada" que se transmite a la opinión pública sobre la pesca. "Es indudablemente una actividad de riesgo que implica importantes renuncias en el ámbito de las relaciones personales y familiares, pero que también conlleva una gran cualificación profesional", señala Touza en relación a la mejora experimentada por el sector en los últimos tiempos con barcos más seguros, con mejor habitabilidad y con tecnología en el campo de las comunicaciones. "Los niveles salariales son elevados en comparación con los sueldos medios en tierra en la misma categoría profesional", recuerda el presidente de ARVI. 
Ambos sectores hacen un llamamiento a la formación continua y al reciclaje de los trabajadores para adecuarse a la demanda real en el mercado. Desde Asime ponen el foco en un mayor impulso a la formación en áreas como la eólica marina o la aeronáutica, una industria esta última muy impactada por la pandemia "que está manteniendo personal porque las empresas saben los difícil que es retener a perfiles que están muy preparados", apunta el secretario general de la patronal. 
En la pesca, la formación dual (mixta, con teoría y prácticas en empresas) está dando buenos resultados con la experiencia impulsada por los armadores, la Escuela Náutico Pesquera de Vigo y la Xunta. En este momento se están formando 17 jóvenes para jefes de máquinas y seis mujeres fueron contratadas, a través de Fundamar, para oficiales de puente en buques de gran altura.

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