Más de una treintena de barcos están parados en diferentes puertos gallegos como medida de protesta

El cerco gallego reivindica un reparto justo de jurel y caballa e inicia amarres

La situación está tensa entre Administración y sector de cerco.
La flota gallega de cerco se opone a la propuesta de reparto del jurel y la caballa de la Secretaría General de Pesca, que pretende asignar la cuota individualmente, en base a las capturas históricas de cada barco. Frente a esto, reivindica una distribución 'justa' que tenga en cuenta el número de tripulantes por embarcación.

Según denuncia el sector en Galicia, con los criterios puestos sobre la mesa saldrán ganando País Vasco y Cantabria en detrimento de la Comunidad gallega.

La negociación entre los responsables de pesca de las comunidades autónomas del Cantábrico y la Secretaría General de Pesca se enquistó la semana pasada, tras dos jornadas consecutivas de negociaciones que no fructificaron en acuerdo.

Así las cosas, diez días después, algunos armadores de la comunidad ya optan por el paro como medida de protesta, para 'visualizar el malestar' que existe entre el sector, en palabras del presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, Benito González Sineiro.

Sineiro explicó, en declaraciones a Europa Press, que el pasado sábado, en asamblea, la federación trasladó el compromiso del secretario general de Pesca, Carlos Domínguez, y de la Consellería do Mar 'para tener una reunión' entre las tres partes. 'Hay unas propuestas sobre la mesa y habrá que reunirse. Las posiciones están muy distantes', reconoce.

En este escenario, y ante el 'nerviosismo' que existe entre los pescadores del cerco de Galicia, Andrés García Boutureira, representante de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), explicó a Europa Press que este colectivo -compuesto por 33 barcos de Portosín, Camariñas, Malpica, Sada, Pontedeume, Ares y Cariño- decidió amarrar desde este miércoles como señal de protesta.

La medida se adoptó tras una asamblea la tarde del miércoles en la lonja de A Coruña, ciudad en la cual su patrón mayor, Manuel Cao, señala que también están parados los cinco barcos de cerco, y apunta que en Vigo y Ribeira sopesan optar por lo mismo. 'En Galicia, el cerco trabaja cuatro días y no cinco para regular las capturas. Eso no lo está teniendo en cuenta la Secretaría General de Pesca para el reparto. Priman a los que esquilman el mar', criticó Cao, en declaraciones a Europa Press.

'Que se acabe de una vez por todas con la discriminación de que no podamos pescar caballa en Galicia', destacó García Boutureira, quien solicitó que la conselleira do Mar, Rosa Quintana, reciba a los responsables del cerco.

Mientras el presidente de la federación gallega de cofradías, en la misma línea, reclamó que las diferencias sean menores entre las flotas de las diferentes comunidades. Asimismo, estima que en Cambados, de donde es natural y que cuenta con seis embarcaciones de cerco activas, 'algunas pararán' si el sector se va sumando a la protesta.

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