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Las bodegas se preparan para una vendimia con mascarilla

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las bodegas ya se preparan

Las bodegas se preparan para una vendimia con mascarilla

La mascarilla será obligatoria y se realizarán controles de temperatura en los accesos.
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Los protocolos de seguridad buscarán garantizar la seguridad de los trabajadores durante la recogida de la uva más atípica

 A menos de un mes del inicio de la vendimia, las bodegas de la provincia ultiman sus preparativos para poder garantizar una recogida de la uva segura en tiempos del coronavirus.
Los trabajadores deberán pasar un control de temperatura y desinfectarse las manos a la entrada de las instalaciones. Una vez dentro, todo el recorrido cuenta con marcas en el suelo que permiten señalar la distancia de seguridad. Los jornaleros dispondrán de tijeras individuales para cortar las uvas y deberán llevar en todo momento la mascarilla.
"La recogida de la uva siempre es un reto, pero este año va a ser todavía más complicado", reconoce Javier Peláez, director técnico y propietario de la bodega Marqués de Vizhoja, durante un simulacro de vendimia realizado ayer en sus instalaciones situadas en el municipio de Arbo, con el que pusieron a prueba el nuevo protocolo de seguridad.
"Lo que intentamos es que tanto los vendimiadores como los trabajadores de nuestra bodega no tengan ningún problema de cara a desempeñar su labor", afirma Peláez.
La bodega Marqués de Vizhoja, de la Denominación de Origen Rías Baixas, ha sido la primera en Galicia en presentar su guía de buenas prácticas y un sistema de trabajo a prueba de Covid-19 para la campaña de recogida de la uva, que busca proteger la salud de los más de 150 trabajadores que participarán en las tareas de recolección, selección y transporte durante la vendimia.
Los jornaleros procederán de áreas geográficas próximas a Arbo y se organizarán en distintos grupos de trabajo para limtiar los contactos. "Cada grupo llevará un sombrero, aprovechando que ayuda a combatir las altas temperaturas, en el que una cinta de color permite identificarlos para que no se mezclen con trabajadores de otros grupos", señala Peláez.
El protocolo se realizó siguiendo las especificaciones incluidas en las recomendaciones sanitarias cara a la vendimia y contratación de temporeros de la Federación Española del Vino, así como la opinión de otros expertos consultados por la bodega.
El director técnico de Marqués de Vizhoja asegura que el inicio de la recogida de la uva está prevista para el día 1 de septiembre y esperan mantener un número de trabajadores similar al de otras campañas. "Este año es todo un poco nuevo, no sabemos si la gente va a tener miedo, si vamos a tener un confinamiento antes, pero por ahora ya hemos abierto listas y se está apuntando bastante gente", indica Peláez. 

El coronavirus obligará a recoger las uvas de manera individual

La llegada del coronavirus  también obligará a cambiar la manera de recoger las uvas durante la vendimia, una tradición más que arraigada en las bodegas de las Rías Baixas. Para mantener en todo momento las distancias de seguridad entre los trabajadores, el protocolo de Marqués de Vizhoja cuenta con un sistema de balizas que indican al jornalero el espacio en el que debe situarse en todo momento.
Antes, los vendimiadores iban en parejas, uno a cada lado de las cepas, pero este año cada uno de ellos se va a ocupar de la viña entera. La recogida de las uvas comenzará por un lado de la cepa hasta llegar a la baliza. En este momento pasarán por debajo de la viña y seguirán recogiendo en el otro sentido. "Hemos cambiado totalmente nuestra forma de hacer la vendimia, la distribución del personal impedirá el acercamiento", destaca Peláez.
De cara a establecer este sistema de balizas, la bodega Marqués de Vizhoja tuvo en cuenta los datos del mapeo, una representación digital de los viñedos que permite tenerlos informatizados y conocer de antemano la cantidad de uva que va a dar cada viña dependiendo de los años que tengan.
Además, la propia distribución de las vides ayuda a mantener la distancia de seguridad entre los trabajadores. Cada una de las cepas conforman una misma calle está a una distancia de dos metros de la otra, mientras que la distancia entre las distintas calles es de tres metros. 

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