Fue premiada por el Ministerio de Medio Ambiente

Abella Lupa fabrica en Covelo 3.000 kilos de miel ecológica

Alexandre Cendón, presidente de la sociedad, tratando una de las colmenas ecológicas.
Alexandre, Rita, Alberte y Jesús son los impulsores de Abella Lupa, una sociedad agraria con sede en Covelo que se dedica a la producción de miel ecológica y que acaba de recibir un galardón por parte del Ministerio de Medio Ambiente por su trabajo a favor de la biodiversidad.
Se puso en marcha en 2010 con una doble finalidad, la fabricación y la valorización del patrimonio cultural gallego asociado a la apicultura.

En cuanto a la producción, el año pasado alcanzaron la cifra de 2.000 kilos con las 200 colmenas que tienen. En 2012 la previsión es de llegar a los 3.000 kilos y seguir creciendo en los próximos años hasta alcanzar las 10 toneladas. Las abejas reciben un cuidado especial, siguiendo procedimientos estrictamente naturales sin engordar a los animales con jarabes o glucosas. “No utilizamos tratamientos químicos, sólo naturales que no dejan residuos”, explica Alexandre Cendón, presidente de la sociedad. Además, a diferencia de las mieles convencionales, las colmenas ecológicas deben estar ubicadas en lugares donde en un radio de tres kilómetros no puede haber ningún elemento contaminante, como industrias o cultivos convencionales. La Serra do Suído y las Fragas del río Tea, donde están ubicadas las colmenas, “son un lugar perfecto” para esta práctica ecológica”, sostiene.

Se trata de una zona donde también abundan los lobos, de ahí el nombre de Abella Lupa, que también tiene como labor la recuperación del patrimonio cultural relacionado con esta actividad. Así, por ejemplo, desarrollaron un museo en la parroquia de Paraños y restauraron un lugar de cera, entre otros proyectos. Además, la sociedad también imparte cursos, talleres y charlas sobre el mundo de la apicultura y su trabajó llegó a despertar el interés de un grupo de apicultores del Reino Unido, que en abril visitó Covelo para conocer ‘in situ’ su actividad. Entre ellos se encontraba el apicultor de la reina Isabel II, el que se encarga de cuidar las colmenas de Buckingham Palace.

Su miel está a la venta en tiendas de productos ecológicos, en herbolarios y en establecimientos convencionales de Galicia y Madrid y prevé exportar a Europa con un envío que está pendiente para Holanda. “Estamos muy satisfechos con el resultado y esperamos seguir creciendo. Este premio que recibimos supone un reconocimiento a nuestra labor y es muy importante porque nos ayuda a que nuestro producto se conozca”, explica Cendón, que lleva 20 años dedicándose a la apicultura y que junto a sus socios comparte la vocación ecologista que les llevó a emprender este negocio aunando sus conocimientos y sus estudios de Ingeniería de Montes, Ingeniería Forestal, Educación Ambiental y Ciencias Sociales.

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