Atlántico

MUNDIAL BALONCESTO 2019

Gasol lleva a España a la gloria

El pívot de los Raptors lideró a la selección hacia la final, que jugará mañana ante la Argentina de Scola y Campazzo
Marc Gasol entra a canasta ante la oposición de Baynes en el partido de ayer.
Marc Gasol entra a canasta ante la oposición de Baynes en el partido de ayer.
Gasol lleva a España a la gloria
España luchará mañana por su segunda medalla de oro en un Mundial tras tumbar la resistencia australiana en un partido agónico y eterno, resuelto tras dos prórrogas, y en el que Marc Gasol, con 33 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, fue decisivo para culminar la remontada.
Trece años después del triunfo en Japón, el pívot de los Toronto Raptors –uno de los supervivientes de ese equipo junto a Rudy Fernández– ejerció de líder cuando sus compañeros más lo necesitaban, bien secundado por Sergio Llull y Ricky Rubio. 
España no jugó como ante Serbia o Italia. De nuevo, se atascó el ataque a partir del segundo cuarto y se vio obligada a remar contracorriente para, in extremis, salvar una semifinal que se había puesto complicada gracias a un inmenso Patty Mills, autor de 34 puntos y empeñado en vengarse de lo ocurrido en los Juegos de Río, cuando su rival de ayer les privó del bronce.
El guión parecía que empezaba a escribirse de la mejor manera para España, con triple de Ricky Rubio en el primer ataque y un mate de Juancho Hernangómez tras robo de balón. Como, además, la defensa empezaba apretando como exigía la ocasión. Australia dio la impresión de entrar acogotada en la semifinal, aunque esa imagen duró pocos minutos.
Tuvo que recurrir a Mills y a Matthew Dellavedova para engancharse a un partido que tenía en ese momento a un protagonista claro. Juancho enganchó dos triples y, con ocho de los once primeros puntos de los suyos, mantuvo por delante a España.
Como se preveía, la lucha estaba presente en cada ataque. Nadie regalaba nada y eso se traducía en un marcador de alternativas, con exiguas ventajas en uno y otro bando. Así se llegó al final de un primer acto que culminó con la especialidad de Sergio Llull, un triple sobre la bocina que daba una ligera ventaja a España (22-21, min. 10).
Aunque habían sabido frenar a Mills (4 puntos) y arrancaron mejor que otros días desde el perímetro (4/9), los españoles frenaron en seco su producción en la reanudación. No encontraban vías para romper la tela de araña tejida por los australianos y, tras casi cuatro minutos sin ver aro y un 6-0 en contra, Scariolo tuvo que pedir timpo muerto. Los puntos llegaban con cuentagotas como consecuencia del mayor rendimiento defensivo en ambas zonas, aunque los 'boomers' tenían más claridad de ideas en sus acometidas, especialmente bajo aros. España erraba como en sus peores días y con 11 de 34 tiros de campo acertados y ningún triple anotado en el segundo cuarto, se fue a los vestuarios por debajo (32-37).
Mills y Aron Baynes llenaron de energía el ataque australiano tras el descanso, y el equipo oceánico llegó a ponerse once arriba (39-50, min. 26). Los ataques en España no se elaboraban y los errores sumían al equipo en un mar de dudas hasta que, muchos minutos después, entró un triple de Llull y España volvió a soñar con la final. A pesar de todo, supo llegar con vida a los diez minutos finales (51-55). Cuando todo parecía igualarse, los jugadores de Lemanis aprovecharon un par de despistes para dar otro estirón. Scariolo tiró de experiencia y sacó a Marc Gasol, que respondió con cinco puntos consecutivos que volvió a dejar la brecha en cinco a seis minutos del final.
El rebote era la única rémora en ese momento, porque España seguía con vida tras una entrada a canasta de Llull que devolvió la emoción a la semifinal (65-67, min. 37). Fue Gasol el que culminó la remontada bajo canasta. A 8 segundos para el final, anotó dos tiros libres que subieron el 71-70 al marcador. Mills dispuso de otros dos lanzamientos desde la línea de personal, pero falló el segundo y llevó el partido a la primera prórroga.
Gasol siguió ejerciendo su papel de líder, insuflando ánimo a base de puntos, pero el baile de tiros libres protagonizado por él y Mills obligó a disputar una segunda prórroga para deshacer el empate a 80.
Claver, desde media distancia; Llull, con un nuevo triple; y Gasol bajo aro, empezaron a cimentar el triunfo de un equipo español que pareció llegar más entero al momento decisivo. Australia se frenó en seco y España tendrá mañana ante Argentina otra oportunidad para tocar el cielo en tierras asiáticas.n