PREMIOS

La esquiadora Lindsey Vonn, Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2019

La exesquiadora estadounidense Lindsey Vonn se suma este miércoles al palmarés del premio Princesa de Asturias de los deportes apenas tres meses después de poner fin a una carrera deportiva en la que durante 19 temporadas ha logrado el récord femenino de 82 victorias en la Copa del Mundo.

La esquiadora Lindsey Vonn,
La esquiadora Lindsey Vonn,
La esquiadora Lindsey Vonn, Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2019

Ocho medallas en los Campeonatos del Mundo (dos oros, tres platas y tres bronces) y otro oro y dos bronces en sus cuatro participaciones olímpicas engrosan el currículum de una deportista decidida, valiente y mediática que tuvo que guardar los esquís antes de tiempo por lesiones en sus rodillas.

Triunfos deportivos aparte, Vonn, que ha mantenido el apellido de su exmarido, el exesquiador Thomas Vonn, del que se separó en 2011. salpicó su carrera de acciones mediáticas que no dejaban indiferente a nadie.

Así ocurrió cuando fue portada del "ESPN magazine" en 2013, al vestirse de forma parecida a la actriz Sharon Stone en la película "Instinto Básico" y emular la escena de un interrogatorio frente a Michael Douglas y el famoso cruce de piernas para repetir la frase de "¿Qué van a hacer, acusarme de fumar?".

También dio que hablar su empeño por competir con hombres en la prueba de descenso, que había ganado 43 veces, que fue rechazado por la Federación Internacional de Esquí (FIS) y algunos esquiadores. Ella competía con esquís masculinos que son más largos y miden alrededor de 2,10 metros.

Su multitudinaria rueda de prensa antes de competir en los Juegos de PyeongChang 2018, en la que compareció con guantes y con su perrita Lucy, llenó muchos artículos igual que su afirmación de no acudir a una recepción en la Casa Blanca, ya ocupada por Donald Trump, si ganaba el oro en ellos.

"Represento al pueblo americano, no a su presidente", dijo Vonn, que llegó a la ciudad coreana con el propósito de ganar en honor a su abuelo, la persona que le inculcó el amor por el esquí que falleció tres meses antes y cuyas cenizas esparció en la zona olímpica tras colgarse un bronce que fue su último metal en unos Juegos.

La estación sueca de Are, la misma en la que ganó sus dos primeras medallas, fue la última en la que completó en pasado febrero el último descenso de su carrera, que ha cerrado a cuatro victorias del récord histórico del alemán Ingemar Stenmark.

Nacida hace 34 años en St. Paul, en el estado de Minesota, donde comenzó a esquiar, Lindsey Caroline Kildow se formó deportivamente en Vail (Colorado), con la campeona olímpica de 1998 Picabo Street como referente. Su debut en la Copa del Mundo lo hizo con 16 años en el eslalon de Park City (Utah, EEUU) y se estrenó como olímpica en Salt Lake City 2002 con 17 años.

Tras una primera victoria en la Copa del Mundo en 2004 en el descenso de Lake Louise (Canadá), su pista talismán, en la que celebró 18 de sus 82 triunfos, afrontó sus segundos Juegos en 2006 en Turín, donde un accidente en un entrenamiento frenó sus aspiraciones.

Después de ser tratada en un hospital a los dos días reapareció con moratones y fuertes contusiones para competir, acabar en octava posición y merecer el premio al Gesto Olímpico de su país. Al año siguiente y después de sus dos primeras medallas en Mundiales sufrió el primer problema serio en su rodilla derecha.

Pese a ello encadenó ocho victorias en la Copa del Mundo de descenso y ganó cuatro veces -la temporada 2007-08, las dos siguientes; y la 2011-12- la Copa del Mundo, competición que en mujeres sólo se ha anotado más veces (seis) la austríaca Annemarie Moser-Pröll.

Los Juegos de Vancouver 2010, los terceros para ella, la llevaron a lo más alto del podio de descenso y a colgarse el bronce en el súper gigante un año antes de sumarse al selecto grupo de esquiadoras que han ganado en todas y cada una de las disciplinas tras su victoria en el gigante de Sölden (Austria).