Atlántico

MUNDIAL FEMENINO

España sella su clasificación a octavos en un partido estéril

La selección femenina empata a ceros con China pero pasará como segunda a octavos

La española Nahikari García disputa el balón con la china Lin Yuping en el partido de ayer.
La española Nahikari García disputa el balón con la china Lin Yuping en el partido de ayer.
España sella su clasificación a octavos en un partido estéril

Al currículo de méritos de la selección española femenina de fútbol hubo que adjuntar ayer la clasificación para los octavos de final del Mundial de Francia.
Cuatro años después de que Canadá revelase la fase de grupos como un paredón irreductible, un nuevo escuadrón ahuyentó definitivamente los complejos. La promoción de Nahikari García, Mariona Caldentey, Patri Guijarro y Lucía García al combinado mayor  ha contagiado a La Roja de principios futbolísticos que habían quedado extraviados. 
Corren nuevos tiempos en el fútbol femenino español y deben ser explicados a partir de su velocidad, su atrevimiento y su frescura –con permiso de una Jenni Hermoso exquisita, una Irene Paredes jerárquica o una Virginia Torrecilla descomunal–.
Su presencia resulta contagiosa, tal se libre un rondo en un entrenamiento o emerja una cresta camino de los octavos de final de un mundial. Ocurre, no en vano, que muchas de ellas han navegado a favor de viento durante su etapa de aprendizaje, entre la sub-17 y la sub-20. No entienden de la batalla que La Roja sostiene con su pasado. Su misión es remolcar a la tropa hacia una cota superior.
Lo es, para la selección española femenina de fútbol, verse en los octavos de final en su segunda participación en un Mundial absoluto. Arribó hasta ahí contando cuatro puntos de nueve posibles: una victoria ante Sudáfrica (3-1), un empate ante China (0-0) y una derrota ante Alemania (0-1). En Valenciennes, ante las germanas, las españolas lucieron su mejor cara, pero se maracharon de vacío.
En global, los números del conjunto que dirige Jorge Vilda no maravillan ni abruman, el juego seduce a ratos y el gol solo le resulta sencillo cuando viene precedido de un penalti.
Dos, convertidos por Jenni Hermoso, necesitó para remontar ante la escuadra sudafricana, antes de que Lucía García pusiese la puntilla en el minuto 89 con el único grito nacido de una jugada. En lo que restó de fase de grupos menguó su acierto, si bien ayer pareció dar por válido el 0-0. También las chinas, imaginando que pasarán entre las mejores terceras. Con este resultado la selección española pasará a la siguiente ronda como segunda de grupo, y aguardarán las suecas o las estadounidenses.n