Vettel se proclamó campeón del mundo al terminar sexto en Brasil, donde Alonso tuvo sus opciones y fue segundo

Alonso rozó el milagro

Sebastian Vettel festeja el título conquistado tras un Gran Premio de Brasil en el que estuvo cerca de perderlo ante el ataque de Fernando Alonso.
El alemán Sebastian Vettel (Red Bull) se convirtió ayer en el tricampeón más joven de la historia de la Fórmula 1 al acabar sexto el Gran Premio de Brasil, en el que el español Fernando Alonso (Ferrari) fue segundo –por detrás del inglés Jenson Button (McLaren)– y se quedó a tres puntos del éxito.
El germano, que sigue sumando récords en F1, pulverizó, con 25 años y 145 días, el de tricampeón, que detentaba hasta ayer el brasileño Ayrton Senna con 31 años y 213 días.

Button se impuso por delante del doble campeón mundial asturiano, que hubiese festejado por tercera vez en la pista de sus dos títulos (2005 y 2006, con Renault) si, acabando en esa posición, Vettel no hubiese mejorado el octavo, en una carrera en la que el otro piloto de Ferrari, el brasileño Felipe Massa, fue tercero. Vettel fue sexto y se proclamó campeón con 281 puntos, sólo tres más que Alonso, para muchos, ganador moral de un campeonato en el que optimizó los recursos de un monoplaza inferior al del germano y en el que sólo firmó sus dos 'ceros' al ser embestido por el francés Romain Grosjean (Lotus) en la salida de Spa (Bélgica) y por el compañero de éste, el finés Kimi Raikkonen, en la de Suzuka (Japón).

Alonso –que ganó en Malasia, en Valencia y en Hockenheim– puso todo de su parte, pero no pudo evitar que Vettel –que le arrebató el título en la última carrera de 2010 y que el año pasado le quitó el récord de bicampeón más joven– se interpusiera en su camino.

Los dos Ferrari salieron bien, al contrario que los Red Bull. Massa –que había arrancado quinto– ascendió al segundo y Alonso al cuarto, mientras que por delante Hamilton –que ayer finalizó su relación con McLaren con una retirada– mantenía el primer puesto. Cuatro curvas más adelante, el brasileño Bruno Senna (Williams) se tocó con Vettel, que pegó un trompo y acabó la primera vuelta en último lugar, en unos primeros compases alocados en los que Alonso siguió escalando y llegó a ser campeón provisional en el segundo giro, cuando era tercero y el de Heppenheim estaba fuera de los puntos, mientras por delante se destacaban ambos McLaren.

Pero las gotas de lluvia comenzaban a poner resbaladizo el piso y mientras Vettel remontaba velozmente y Alonso se iba largo en la primera curva, cuando la lluvia se intensificó, en la undécima vuelta, Hamilton paró a cambiar al neumático intermedio. Alonso hizo lo mismo. Y Vettel le copió la estrategia al asturiano. Algo que se repitió cuando dejó de llover y en la 18 Lewis, Fernando y 'Seb' regresaron al compuesto duro de seco.

A 30 vueltas para el final –y con un 'safety car' de por medio–, el inesperado Huelkenberg, que acabó quinto, lideraba la carrera, Alonso era cuarto y Vettel, séptimo. Siete giros más adelante, Huelkenberg perdió el liderato al dar un trompo que permitió a Hamilton tomar el liderato. El alemán intentó adelantarle de nuevo en la 55, provocando un toque entre ambos que dejó fuera de carrera al inglés.

Alonso pasó sin problemas a Massa y era segundo a falta de ocho, pero Schumacher no sólo no opuso excesiva resistencia cuando Vettel avanzó al sexto con el que acabaría la carrera, sino que fue uno de los primeros en felicitar a su 'delfín' cuando éste salió del monoplaza. Los puestos no variaron a partir de la penúltima vuelta, cuando el accidente de Di Resta (Force India) obligó la nueva entrada en pista del 'safety' que cerró el Mundial 2012. Por tercera vez, a Alonso se le escapó el título en el último suspiro.

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