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Trazas de un mejor futuro

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Trazas de un mejor futuro

Joseph Aidoo saluda enérgicamente a la afición antes del encuentro ante el Madrid que abría el curso.
photo_cameraJoseph Aidoo saluda enérgicamente a la afición antes del encuentro ante el Madrid que abría el curso.
Aidoo, que hoy cumple un año de su debut de celeste, pagó su año de adaptación a la Liga
Joseph Aidoo fue uno de los defensas célticos que disputó el último encuentro de Liga ante el Espanyol con un serio problema físico. Una pequeña rotura muscular en su pierna derecha que se puede apreciar ahora en el vendaje que lucía en días pasados en sus redes sociales. Fue una señal de arrojo por parte de un futbolista que se vestía por primera vez la camiseta celeste justo hoy hace un año en el primero de los amistosos disputados en la capital germana ante el Unión Berlín el pasado verano.
Fue el internacional ghanés un fichaje sorpresa. Venía de hacer dos grandes temporadas en el Genk en una liga de menor calibre y, a su llegada, el mejor aval fue su aspecto físico. Esa rudeza fue bienvenida, pues ya hace un año se echaba el falta tal aspecto en la plantilla celeste.
Hoy, un año después, la apuesta se da por buena, aunque todavía falta un poco más para ser plenamente acertada. Los 8 millones que abonó el club vigués para hacerse con el central hasta junio de 2024 se valorará si quedan amortizados a partir del próximo curso, cuando el defensor africano no tendrá el obstáculo de su falta de acoplamiento a la Liga.
Cierto es que hizo falta la llegada de Jeison Murillo para dotar de personalidad a la línea defensiva. Pero eso no quita que Aidoo haya tenido un rendimiento interesante. De entrada, ha jugado menos que en sus dos anteriores campañas en el Genk (3.189 minutos hace dos, 3.530 en la pasada y 2.619 en esta última). Comenzó siendo titular y perdió ese sitio a partir de enero, aunque mantuvo presencia entre los once elegidos merced a la apuesta táctica de los tres centrales.
En lo profesional, no ha dado ni un solo problema. Bien al contrario, ha sabido amoldarse al vestuario, resaltando especialmente su buena relación con Pione Sisto, clave en ese último esfuerzo para jugar en Cornellá. Aidoo ya se ha desbravado y promete ir a mejor en su rendimiento. De hecho, a lo largo del curso mejoró con balón, aspecto del juego que lo castigó en el arranque y que le había ocasionado una inseguridad manifiesta.
En cuanto a la defensa hombre a hombre, todavía debe mejorar cuestiones tácticas, pero su físico puede llegar a ser dominador. No sólo por fuerza, sino por velocidad y habilidad para la anticipación. No en vano, cierra la temporada siendo el central que menos faltas hace y que menos tarjetas amarillas recibe (sólo cuatro).n

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