Vela

La sólida verdad de Nico Rodríguez

Nico Rodríguez dio una rueda de prensa ayer en la sede de la Federación Gallega de Vela.
photo_camera Nico Rodríguez dio una rueda de prensa ayer en la sede de la Federación Gallega de Vela.

El regatista vigués desvela el “engaño” de la Federación tras dejarlo fuera de la carrera a París

Nico Rodríguez quiere ser persona antes que regatista olímpico. Por eso, aún sabiendo que lo hecho hecho está y que la decisión de la Federación Española de Vela de apartar su proyecto en 470 Mixto con Silvia Mas de la carrera hacia París 2024 está ya tomada y es arduo complicado que varíe, ayer habló. Con rabia, quizás; con sinceridad, seguro; con datos. “Nos han engañado”; “creo que el año pasado ya estaba tomada la decisión”; “se ha demostrado la preferencia por el otro equipo”; “ha sido una decepción personal”. Frases que explican dos años duros del que fue medallista de bronce en los Juegos de Tokio.

La cuestión. El pasado 6 de septiembre, la Federación Española alega criterios técnicos para dar por concluido el pulso entre Rodríguez-Mas y Jordi Xammar-Nora Bruggman, una vez que en el pasado Mundial se logró la plaza olímpica no nominal. Los técnicos valoran los dos años de resultados del dúo elegido, cuando sobre el papel, el periodo a valorar era el del segundo ciclo olímpico, apenas unos meses de este mismo año. 

Además, Nico recuerda que en la cita mundialista de La Haya su barco estaba por delante del otro español hasta el último día de competición. Y ahí es cuando se consideran engañados: “Se nos dijo que allí sólo se buscaba la plaza y no la elección del equipo olímpico, precisamente para evitar competencia entre nosotros. La elección se daría en 2024 en el Mundial y en la Regata Reina Sofía”. Ese engaño benefició al rival, porque Nico y Mas decidieron arriesgar en la última jornada en busca de medalla, se equivocaron y bajaron al décimo primer puesto, fuera de la Medal. De saber que se jugaban la plaza, bastaría con haber marcado al barco de Xammar y Brugman.

Por lo antedicho, el vigués y la barcelonesa presentaron ante la Federación un escrito de alegaciones que no ha recibido respuesta. Mañana, la junta directiva de la Federación tratará el tema y, ante el silencio, Nico se ha decidido a hablar. No así Mas, que sí suscribe la alegación pero prefiere evitar polémicas con la Española, en pos de no romper la posibilidad de seguir sendo considerada para el equipo olímpico.

Porque el vigués sabe que este paso traerá consecuencias. “Las asumo. Estoy agitando el avispero y, cuando lo haces, es lógico que salgas con picaduras”, dice. Y muestra un total respeto para la postura de su compañera: “No lo ha considerado lo más adecuado”. Cuando mañana se confirme la decisión, Nico abrirá una nueva etapa. “Voy a seguir en la vela y no voy a dedicarme a la odontología, como alguno puede pensar en la Federación”, resume. No sabe cómo, pero será fuera de la vela olímpica.

Porque no habrá recorrido en la justicia ordinaria sobre la elección del equipo para los Juegos, ya que al final todo se sustenta sobre el criterio técnico. “No hago esto por dinero”, aclara Nico. Aunque también en el aspecto de las becas se ha sentido maltratado, llegando el Consejo Superior de Deportes a mediar cuando la Española lo dejó sin dietas por una lesión previa el Trofeo Princesa Sofía.

Hacer de ‘sparring’

Lo que tiene clarísimo el medallista olímpico en Tokio es que ni por asomo aceptará la propuesta de hacer de ‘sparring’ del barco elegido en el camino hacia París. “Es una beca ínfima. Lo haría si se hubiese pactado antes y se hubiesen cumplido los criterios. Pero no voy a trabajar por que el otro barco consiga una medalla cuando se ha beneficiado de los engaños que nos ha hecho la Federación”, razona.

Echando la vista atrás, reconoce Nico que tal vez debería haber hablado antes. Que cuando ya previamente a poder empezar a entrenar con Silvia Mas, que sufrió una rotura de cruzado, notó cuál era la prioridad de la Federación debería haber actuado de otra forma. “Al principio me afectó. Si no me quieren, qué hago aquí. Pero el sueño de una segunda medalla olímpica, que está al alcance de pocos, me hizo centrarme en competir”, señala. Y no se arrepiente ni de haber ido al Mundial apenas unos días después de la muerte de su padre: “No, no me arrepiento. Porque, a pesar de todas las adversidades, demostramos que valemos”.

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